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lunes, 3 de enero de 2011

LA BESTIA

L A   B E S T I A


“1Y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo”. Apo. 13:1.
                    
Comentarios de crítica textual
Vamos, hermanos, a abrir la palabra del Señor en el libro del Apocalipsis 13:1-10. Vamos a considerar con la ayuda del Señor los primeros diez versículos en lo que corresponde a la bestia. Como solemos hacerlo, vamos primero a hacer una lectura de esta traducción que tenemos aquí la mayoría, la Reina-Valera, revisión de 1960, y vamos a ir haciendo los comentarios propios de crítica textual, para que esta lectura se ajuste un poco más al griego. Realmente es poco lo que hay que decir esta vez, pero de todas maneras vamos a decirlo. En Reina-Valera comienza el capítulo 13 diciendo: “Me paré sobre la arena del mar”; sin embargo, son muy pocos manuscritos y tardíos los que dicen: “Me paré sobre la arena del mar”; y como dice: “Me paré”, se lo aplican a Juan. La mayoría de los manuscritos, y los más antiguos dicen: “Y se paró”, hablando de lo que venía diciendo el capítulo 12 respecto al diablo: “Y el diablo se paró sobre la arena del mar”; como quien dice, él fue echado a la tierra, entonces él va a hacer en la tierra un trabajo. ¿Cuál es ese trabajo? Establecer el reino del anticristo; o sea, el dragón dando su poder y autoridad a la bestia. Entonces realmente esa frase, “Y se paró sobre la arena del mar”, podríamos decir que es el verso 18 del capítulo 12. El verso 1 del capítulo 13 comienza así: “1Y vi subir del mar una bestia que tenía diez cuernos y siete cabezas; (en el griego están dichos primero los diez cuernos y luego las siete cabezas) y en sus cuernos diez diademas; y sobre su cabeza, nombres blasfemos”.

Algunos versos dicen: “onoma”, en singular, y otros manuscritos dicen: “onomata”, o sea, nombres, en plural. Los eruditos no saben qué fue lo que pasó aquí; por qué unos dicen “nombre” y otros “nombres”; la mayoría se inclinó por el plural; pero lo tenemos que dejar así porque todavía no hay una razón segura; entonces lo mejor es poner la “s” entre paréntesis. La palabra “un” quitarla porque no aparece en el griego; “onoma” u “onomata”; las ediciones críticas ponen la terminación “ta”, que es el plural, entre paréntesis cuadrados para indicar  que algunos manuscritos lo dicen en plural y otros en singular; es difícil discernir cuál de los dos es; es mejor dejarlo así: “nombre[s]”, con la “s” entre paréntesis cuadrados para decir que lo dice así: “nombre[s] de blasfemia”.


“2Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad. 3Y (en griego no está la palabra “Vi”; no aparece el verbo “ver”; solamente la preposición “kai”, o sea la conjunción copulativa “Y”) una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia, 4y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella? 5También se le dio boca que hablaba grandes cosas (la palabra más exacta es “grandezas”) y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses. 6Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, de los que moran en el cielo”. Esa “y” falta en muchos manuscritos antiguos; parece que algún escriba le puso esa “y” para hacerlo más gramatical, pero no está en todos los manuscritos, sino en unos pocos, tardíos generalmente. “7Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos”. Esta primera parte del verso 7, que en Reina-Valera está bien colocada, falta en algunos manuscritos; pero falta por una razón que en el español no se nota, pero que en el griego se nota cual haya sido la razón; hay unas palabras que terminan igual al principio y al final de la frase; entonces seguramente cuando el copista estaba copiando vio el segundo final como si hubiera sido el primer final, y continuó desde el segundo final en adelante y se saltó lo que había entre el primer final y el segundo; entonces por eso algunos manuscritos no tienen esa frase: “se le permitió guerra hacer contra los santos”; sin embargo, muchos manuscritos antiguos lo tienen, o sea, que falte en algunos se explica por el error del copista al ver el final de una palabra en griego parecida al otro final, entonces creyó haber copiado lo que había entre el primer final y el segundo final; eso sucede a veces entre los copistas. “También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación. 8Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyo nombre no estaba escrito en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado, desde el principio del mundo”. Ustedes se dieron cuenta de que me salté la “s” de nombre; también hay manuscritos que tienen el plural, pero los más antiguos lo dicen en singular; pero como había dicho “la adoraron todos los moradores de la tierra”, lo cual es plural, entonces algunos escribas quisieron adaptarlo al plural y le pusieron “cuyos nombres”; pero lo dice personalizado Juan, “cuyo nombre”, el de cada uno, “cuyo nombre no estaba escrito en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado, desde el principio del mundo. 9Si alguno tiene oído, oiga.

10Si alguno a cautividad...”; así lo dijo Juan; la palabra “llevar” es un verbo adicionado por el traductor y también por algunos copistas, pero no aparece en los manuscritos antiguos. “10Si alguno va en cautividad, a cautividad irá; (y fíjense en la frase siguiente que también hay manuscritos que lo dicen de otra manera; hay como doce variantes acerca de la segunda frase del verso 10) si alguno muerto a espada, a espada debe ser muerto”. Dice “muerto”, no dice “mata”; en Reina-Valera dice “si alguno mata”; entonces algunos manuscritos tratan de acomodar “Si alguno muerto”, porque el sentido puede ser diferente aquí; entonces aquí en este verbo sí tenemos que tener en cuenta que hay versículos que respaldan una interpretación, y versículos que respaldan la otra.


Dos sentidos de traducción
Por ejemplo, en Jeremías 15:2, hay una expresión muy semejante a la que mencioné; “Si alguno muerto a espada, a espada debe ser muerto”; eso parece extraño, pero miren lo que dice 15:2, que es de esa manera semejante: “Y si te preguntaren: ¿A dónde saldremos? Les dirás: Así ha dicho Jehová: El que a muerte, a muerte; el que a espada, a espada; el que a hambre, a hambre; y el que a cautiverio, a cautiverio”. Entonces, si alguno a cautividad, a cautividad; si alguno muerto, muerto; entonces, una interpretación en el griego da el sentido del 15:2; es como quien dice, el que merece ir cautivo, va a ir cautivo; el que merece morir, morirá; ese es un sentido, como dice aquí el 15:2 de Jeremías, el que a muerte, a muerte, y luego dice el que a cautiverio, a cautiverio. Pero también hay otro sentido, que es el que tradujeron acá en Reina-Valera, que es semejante a Mateo 26:52; veámoslo para que podamos saber que los manuscritos se dividen en estos dos sentidos, y es bueno saber los dos; son palabras del Señor Jesús que dijo: “Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán”.

Este es otro sentido; si tú llevas cautiva a otra persona, tú vas a ser llevado cautivo; si tú matas con hierro, con hierro morirás; ese es otro sentido; entonces Reina-Valera lo tradujo en el sentido de Mateo 26:52, quizá viendo lo que decía; pero otros manuscritos, y parece que es la mayoría y los más antiguos, lo dicen de la otra manera, en el sentido de Jeremías 15:2: “Si alguno a cautiverio a cautiverio; si alguno a muerte, a muerte”; entonces se los digo para que los hermanos conozcan que existen esas dos clases de manuscritos; inclusive hay algunos que tratan de hacer arreglo entre los dos; y yo creo que si el Señor lo dejó así ambiguo, las dos cosas tienen razón: el que tenga que ir en cautividad va a ir en cautividad; el que tenga que ir a muerte, morirá; pero también, si alguno mata, a espada debe ser muerto; si alguno lleva en cautividad, va en cautividad. Esto es aquí lo que vamos a estar considerando hoy de lo relativo a la bestia. Lo relativo a la otra bestia, Dios mediante, lo consideraremos después.


La bestia del mar
Entonces vamos a volver sobre nuestros pasos y a venir considerando este personaje y este imperio. Digo las dos cosas puesto que el personaje es cabeza de un imperio y se nos habla de las dos cosas, tanto del imperio como de su cabeza. El verso 1 comienza: “1Y vi subir del mar una bestia”; la palabra “kai” “Y vi subir”, es una palabra de relación; o sea, no empieza sin la palabra “y”, sino que la palabra “y” relaciona el verso 18 del capítulo 12 con el verso 1 del capítulo 13; en el verso final había dicho: “Y se paró (el diablo) sobre la arena del mar”; es decir que el capítulo 12 nos dejó una expectativa: el diablo fue arrojado a la tierra, persiguió a la mujer, la tierra ayudó a la mujer; se fue a hacer guerra contra la descendencia, él sabe que tiene poco tiempo, y se paró sobre la arena del mar; o sea, él al caer sobre la tierra tiene un trabajo; se paró sobre la arena del mar.

Algunos intérpretes, como el hermano Watchman Nee y otros con él, piensan que se refiere a las playas del Mediterráneo frente de Israel; porque en el Antiguo Testamento, cuando se hablaba de la tierra, se refería a Israel; aunque estamos aquí en el Nuevo Testamento; lo digo para el que quiera considerarlo de esa manera. Entonces en ese contexto: “Y vi subir del mar...”; en otros pasajes dice que el dragón le dio su poder a la bestia; o sea, fue un trabajo satánico. Es lo que el apóstol  Pablo llama por el Espíritu Santo: el misterio de la iniquidad; este misterio es la operación de Satanás con sus demonios para ir preparando la plataforma de un gobierno mundial draconiano, satánico; entonces por eso esa “Y”.


El mar son las naciones del mundo
“1Y vi subir del mar una bestia que tenía diez cuernos y siete cabezas”; en ese orden lo dijo Juan. Esto nos recuerda a Daniel capítulo 7; vamos a ver allí esas expresiones similares en Daniel. Ustedes saben que este mar de donde surgen las bestias, donde se sienta la ramera, se refiere a las naciones del mundo; como dice Apocalipsis 17:15: “Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, (recordemos que esta es la ramera que estaba sentada sobre estas aguas, y también sobre la bestia) son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas”. Ahí dice que esas aguas donde se sienta la ramera son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas; pero al principio había dicho que la ramera era traída por la bestia; de manera, pues, que el mar se refiere a la gentilidad, a las naciones, a los pueblos.

Leamos en Daniel 7; por eso les recomendé a los hermanos que antes de que empezáramos el Apocalipsis estudiáramos a Daniel, porque especialmente este capítulo 7 de Daniel tiene mucha relación con lo del capítulo 13 de Apocalipsis. Daniel es supremamente necesario. Daniel 7:2: “2Daniel dijo: Miraba yo en mi visión de noche, y he aquí que los cuatro vientos del cielo combatían en el gran mar. 3Y cuatro bestias grandes, diferentes la una de la otra, subían del mar”. Ahí comienza a describir la primera bestia, que era semejante, como dice aquí, a un león con alas de águila; la segunda semejante a un oso; ya va a aparecer el oso; la boca de león aparece en Apocalipsis 13, los pies de oso aparecen en Apocalipsis; la tercera, dice: “6Después de esto miré, y he aquí otra, semejante a un leopardo, (también el leopardo aparece en Apocalipsis 13) con cuatro alas de ave”; ¿se dan cuenta? Estas bestias representan los imperios; esto se le interpretó a Daniel en este mismo capítulo; hay que poner atención a esto. Entonces miremos la interpretación a Daniel en 7:16:


Cuatro grandes imperios mundiales
“16Me acerqué a uno de los que asistían, (porque el vio el trono y un río de fuego, y muchos que asistían) y le pregunté la verdad acerca de todo esto. Y me habló, y me hizo conocer la interpretación de las cosas. 17Estas cuatro grandes bestias son cuatro reyes que se levantarán en la tierra. 18Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre”. Hermanos, estos dos versículos del capítulo 7 de Daniel, el 17 y el 18, son sumamente importantes para poder interpretar Apocalipsis, porque si no interpretamos Apocalipsis en los mismos términos que Daniel, podemos equivocarnos. Muchas personas han interpretado estos reyes, estas cabezas y estos cuernos poniendo nombres personales, diciendo: Nerón, Domiciano, Tiberio, Calígula y cualquiera de esos emperadores; pero si nosotros vamos a interpretar cada cuerno o cada bestia como una persona, no va a haber el cumplimiento de la palabra, porque miren lo que acabamos de leer en Daniel 7:17-18: “17Estas cuatro grandes bestias son cuatro reyes que se levantarán en la tierra”. Si esta  palabra “reyes” significara cuatro personas, ya en el propio imperio babilónico hubiera tenido cumplimiento; porque Nabucodonosor fue uno, Evil-Merodak fue otro, Nabonido fue otro, Belsasar fue otro; entonces ya en el tiempo de Babilonia hubiera venido el reino de Cristo; pero fíjense en que Nabucodonosor es el rey de Babilonia, Nabonido sigue siendo el rey de Babilonia, Belsasar sigue siendo el rey de Babilonia; luego Ciro era el rey de Persia, su hijo Cambises era el rey de Persia, Esmerdis Bardilla, sucesor de Cambises, era el rey de Persia, Darío Hispastes era el rey de Persia; o sea que no se puede poner una persona sino un oficio de rey. Por ejemplo, si nosotros decimos: Juan Pablo II es el papa, Juan Pablo I es el papa, Pablo VI, Juan XXIII es el papa, Pío XII es el papa; cada uno de esos hombres ocupa una posición de rey; entonces no es una persona, sino un título de rey ocupado por muchas personas que son el mismo rey.

 Si no lo interpretamos de esa manera, no va a cuadrar Apocalipsis, no va a cuadrar Daniel; pero fíjense en lo que acabamos de leer: “Estas cuatro grandes bestias son cuatro reyes”; o sea, que aquí no se refiere a cuatro personas, sino que cada uno de estos reyes es la cabeza de un imperio; el imperio babilónico es un imperio gobernado por un rey que en un tiempo fue Nabucodonosor, en un tiempo fue Nabonido, en otro tiempo Belsasar, en fin, es el reino de Babilonia.

Después de que cayó el imperio babilónico, vino el imperio medo-persa, dirigido por Ciro el Persa, pero Ciro el Persa era rey de Persia, y Cambises su hijo era el rey de Persia, y Darío Hispastes fue el rey de Persia. Después vino Alejandro Magno, quien era el rey de Grecia, pero luego ese imperio fue quebrado en cuatro, entonces los generales de él se dividieron el reino; por eso no podemos tomar esta palabra “cuatro reyes” como cuatro personas, sino como cuatro imperios. ¿Cuáles son esos cuatro imperios? Primero: Babilonia; segundo: medo-persia; tercero: el imperio griego; cuarto: el imperio romano, que es el último; y luego dice en el verso 18: “Después recibirán el reino los santos del Altísimo”. Significa que éste es el Milenio; es decir, que la cuarta bestia, Roma, llega hasta el final; así tenemos que interpretar Apocalipsis, conforme a Daniel, o si no, vamos a ir a parar quién sabe a qué otro lugar. Habiendo, pues, mirado Daniel capítulo 7, ahora volvamos a Apocalipsis.


Roma, la cuarta bestia
Apocalipsis dice que esta bestia que subía del mar tenía diez cuernos y siete cabezas, y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, nombres de blasfemia; y en el verso 2 describe esta bestia con los rasgos de las bestias anteriores; cada una de esas bestias, ya sea el león, ya sea el oso, ya sea el leopardo, todas son bestias, pero no son bestias iguales, tienen características diferentes. Por ejemplo, el oso es una bestia lenta pero aplastante, en cambio el leopardo es una bestia veloz; pero aquí esta última bestia, o sea el cuarto reino de Daniel 7, que es Roma, es una mezcla de las tres bestias anteriores; Recordemos lo que había descrito allí en Daniel 7 que no lo leímos, pero que ustedes lo recordarán, que a esa cuarta bestia le salieron diez cuernos, y que de entre esos diez cuernos salió un cuerno pequeño que hablaba grandezas, que es el anticristo, que es la bestia final; o sea que la última civilización, la civilización de Roma para acá, esa civilización continúa con la historia de Occidente y con influencia de Occidente en el mundo; es la misma cuarta bestia de que habla Daniel. Daniel dice que son cuatro reyes, y después del cuarto viene el reino de los santos del altísimo. Vemos que ese cuarto reino es Roma, que abarca toda la historia desde Cristo para acá; porque los Macabeos le pidieron auxilio a Roma, los romanos vencieron a los Seleucidas, a los Antíocos, a los Ptolomeos, y ellos dominaron lo que era Palestina, Siria, el norte de África, Europa; llegaron incluso hasta Inglaterra, España. Varios de los emperadores, como Adriano y Tiberio, eran españoles. Vemos, pues, que el imperio romano permanece, cambiando hacia el  final en diez cuernos; y luego de él, no de otro, sino de la cuarta bestia, surge el anticristo; de manera que no podemos dejar aquí de ver el desarrollo de la historia de la llamada civilización occidental comenzando en Europa donde estuvo el imperio romano antiguo.

El globalismo de las civilizaciones
Entonces dice Apocalipsis 13:2: “2Esta bestia que vi era semejante a un leopardo”; vimos en Daniel 7 que el leopardo se refería al imperio griego; o sea que la influencia de la civilización griega, la del leopardo, estaría en la bestia final, o sea en la civilización del tiempo del fin; fíjense, el pensamiento occidental es el pensamiento griego; el pensamiento romano absorbió el pensamiento griego, la filosofía griega, la mitología griega; entonces vemos la influencia de Grecia, de la filosofía griega. ¿Qué es lo que llaman la base de occidente, además del cristianismo? Dicen los historiadores que es Grecia. Entonces vemos que el cuerpo, la bestia en general, era semejante a un leopardo, “y sus pies como de oso,” o sea, lo que venía del dualismo persa que era aplastante. Los persas eran dualistas, el mazdeismo de Zoroastro, el bien y el mal mezclados; esa una mezcla del bien y el mal aplastante; también aparece en esta bestia final; “y su boca como boca de león”; el león corresponde a Babilonia; nos damos cuenta de que es la gran Babilonia la que constituye el hablar de la bestia final. Observamos que la civilización final es una síntesis de las civilizaciones anteriores. Babilonia dejó su influencia, Persia dejó su influencia, Grecia dejó su influencia, y todas esas influencias se van mezclando; y esas civilizaciones en el pasado eran bien definidas, pero al final es un eclecticismo, una mezcla de todas esas influencias, un humanismo, un globalismo; todo aparece mezclado en esta civilización final, en esta bestia final. Los diez cuernos que aparecen al final, son los que había profetizado Daniel. Daniel había dicho que a la cuarta bestia le iban a salir diez cuernos, y que de esos diez cuernos iba a salir el cuerno del anticristo. Ahora, la bestia es todo el imperio, pero el anticristo es su personaje gobernante final; ha habido otros gobernantes que han trabajado en función de la plataforma del anticristo; el misterio de iniquidad trabaja para entregar a la bestia el reino del mundo; el Señor lo permitirá cuarenta y dos meses, y después los reinos del mundo serán de Cristo, pero el diablo tendrá permiso, y la bestia tendrá permiso, se le dio autoridad; nadie la puede tomar por sí solo, si el Señor no se la da. Dios le dio permiso; Satanás presentó otro punto de vista distinto al de Dios, y Dios le dio permiso para que muestre su otro punto de vista, a ver qué es lo que tiene que ofrecer; y miren qué fue lo que ofreció.

Después de que Dios le permite llegar al colmo, entonces lo juzga, pero no lo juzga sin permitirle llegar al colmo. Cuando los transgresores lleguen al colmo, entonces el Señor actúa.


Los diez cuernos surgen de la cuarta bestia
Aquí dice que esta bestia tenía siete cabezas y diez cuernos. Significa que el reino mundial final de la bestia, del anticristo, será un reino globalista, que resumirá o subsumirá todas las influencias de las civilizaciones anteriores de una manera ecléctica, globalista. ¿Cuáles fueron en el pasado los imperios que estuvieron anteriores a Juan? Analicemos lo que dice Juan en Apocalipsis 17, donde vuelve a hablar de esto; veamos lo que está diciendo en el verso 3: “Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, (aquí si aparece otra vez el plural) que tenía siete cabezas y diez cuernos”. Esta es la civilización humana mundial, el globalismo humanista luciferiano, y a todos reunidos en un poder final que tiene autoridad sobre toda tribu, lengua, pueblo y nación. Entonces dice aquí que esta bestia tenía siete cabezas y diez cuernos, pero más adelante explica en el verso 7: “7Y el ángel me dijo: ¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene las siete cabezas y los diez cuernos. 8La bestia que has visto, era, (ya fue antes de Juan) y no es; (no era todavía en tiempo de Juan) y está para subir del abismo (eso es ya cuando el anticristo por fin aparece) e ir a perdición”; luego en el verso 9, dice: “Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer”. La mujer es Roma. Roma era la ciudad que reinaba en el tiempo de Juan. En el 17:18 dice: “Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra”. Cuando Juan estaba profetizando, la ciudad que reinaba sobre los reyes de la tierra era Roma, y Roma es la cuarta bestia, y de la cuarta bestia es que surgen los diez cuernos, y de la cuarta bestia es que surge el anticristo; entonces es el imperio romano pero revivido, modificado, reacondicionado hacia el tiempo del fin.

Revelando las siete cabezas y los diez cuernos
Entonces aquí nos damos cuenta de que esta mujer es Roma. “9Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer”. Hay una ciudad en el mundo que está construida sobre siete montes que se llaman los montes palatinos; cada uno tiene su nombre propio, y esa es Roma; uno de esos es el Vaticano. Roma es una ciudad que está ubicada sobre los siete montes palatinos; pero esos montes físicos representan también montes que son imperios. Ya una vez estudiamos esos montes. “10Y son siete reyes (son siete montes y son siete reyes). Cinco de ellos han caído”; para el tiempo de Juan, cinco imperios ya habían pasado, ya no eran más imperios. ¿Cuáles eran esos imperios anteriores a Juan? El imperio egipcio, el imperio asirio, el imperio babilónico, el imperio medo-persa y el imperio griego; pero ahora estaba en el tiempo de Juan; cinco han caído, esos son los imperios antes de Juan; uno es, o sea Roma; y el otro aún no ha venido. ¿Cuál es el otro? Es el reino de los diez cuernos, el reino dividido. Ustedes saben que a la estatua que vio Nabucodonosor en dueños e interpretó Daniel, a las dos piernas, que era el imperio romano de Oriente y Occidente, le salen diez dedos, y a los diez dedos se les llamó un reino dividido, que harían alianzas pero no se juntarían, como hoy vemos que es Europa y los países bajo la influencia europea. ¿Qué idioma se habla en el resto del mundo? Si no lo que se habla en Europa. ¿Qué se habla en Indonesia? Se habla también el holandés; como en Filipinas se habla también el español, y se hablan otros idiomas, pero fueron colonizados por holandeses.

América fue colonizada por ingleses, por españoles, por portugueses, a veces también por holandeses, un poco franceses; casi todas las naciones de África hablan inglés o francés; o sea que la influencia de Europa ha estado ejerciéndose sobre el resto del mundo. Por eso, aunque el reino del anticristo comience en Europa, su influencia abarca el mundo, porque se le da autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación; entonces empieza en Europa.


A la cuarta bestia de Daniel 7 le salen diez cuernos, y de entre esos sale el anticristo; y aquí dice que uno es (Roma), cinco cayeron (Egipto, Asiria, Babilonia, Medo-persia y Grecia), y el otro aún no ha venido. ¿Cuál es este otro? Es el de los diez; ese otro reino es el reino dividido; o sea, lo que se llamaría volver otra vez a revivir a Europa.

Ustedes saben que hubo una Roma pagana que cayó por los bárbaros, pero se restauró por el catolicismo, y el imperio romano volvió a ser revivido y dominante; es el imperio romano desde Carlos Magno; y esa civilización herida volvió a levantarse; y ahora, otra vez Europa quiere volver a gobernar. ¿Saben que está proponiendo Europa a MERCOSUR? Que la moneda de MERCOSUR sea el euro; la de Paraguay, de Uruguay, de Argentina, de Chile, de Brasil; que sea el euro. ¿Qué quiere decir eso? Que el mundo europeo, donde está la sede de la bestia, está queriendo envolver a todas las naciones de la tierra; están enviando embajadores a inmiscuirse en el mundo, y todo el asunto de la apertura económica, todo el asunto de la interdependencia económica, todo eso es para unificar el mundo para Satanás y para el anticristo.


Los diez reinos del mundo
Sigue diciendo Apo. 17:10: “y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo”. ¿Por qué? porque estos diez cuernos que le salen a la bestia, que cuando estaba Juan, pues estaba Roma, pero no estaba el reino dividido de los diez cuernos; pero ellos por una hora no más ejercerán autoridad por la bestia. Si tomamos un día por mil años, una hora son como cuarenta y un días, o sea, mes y medio; es decir, breve tiempo reinarán estos diez cuernos que le darán su poder y autoridad a la bestia; pero miren lo que dice en el verso 11: “La bestia que era, y no es, es también el octavo”; o sea que sale de entre los siete; entonces esos diez cuernos que aparecen aquí en el 13:1 que estamos mirando, se refieren a los diez dedos de los pies de la estatua, o a los diez cuernos de la cuarta bestia de Daniel 7. La salida de los diez cuernos significa que se refiere al estado actual del mundo inmediatamente antes del gobierno del anticristo. Fíjense en que aunque Europa tiene muchos países, y ahora se están incorporando Eslovenia, Eslovaquia, Lituania, Letonia, Polonia y República Checa, son como 25 los que van a ser ahora la Unión Europea; sin embargo, sólo tienen diez vicepresidentes; Beneluz es Bélgica, Holanda y Luxemburgo, pero es sólo Beneluz; los países bálticos: Estonia, Letonia, Lituania, es el báltico; son diez vicepresidentes; pero la cosa no se queda en Europa porque el objetivo es el mundo entero; porque dice que se le dio autoridad sobre toda tribu, lengua, pueblo y nación.

Los que planifican el gobierno del mundo lo han subdividido ya en diez; el mundo entero en diez reinos; inclusive los llaman reinos: el número 1, lo consideran Estados Unidos con Canadá; el número 2, la Europa Occidental; el número 3, Japón y los tigres del Asia; luego siguen los países de Australia; luego los países de Europa Oriental, los países de Latinoamérica, los países de África, en fin, agrupando los países en diez bloques, una federación de diez reinos. Ya ese es el plan; yo tengo en la biblioteca el proyecto de constitución del planeta tierra donde tienen dividido el mundo en diez grandes secciones; cada sección agrupa a los países semejantes, como Latinoamérica está agrupada en uno, ciertos países del África negra agrupados en otro, los del África Árabe y musulmana agrupados en otro, y así son diez grupos de países que ellos llaman reinos, y que es el plan para el gobierno mundial. Es un documento que circula entre las élites altas, que nosotros lo obtuvimos porque nuestro hermano Fernando Eneas, que es un siervo del Señor, consiguió trabajo como traductor en la cumbre de la tierra cuando estuvo Bush allá, y allá circuló ese documento, que era el proyecto de constitución del planeta tierra; un mundo único. Él obtuvo copia, y la obtuvimos. El mundo dividido en diez. A pesar de los múltiples países, ahora hay en Europa diez vicepresidentes, o sea los diez sub del próximo gobernante; pero como ellos no van a gobernar sólo sobre Europa, sino sobre toda lengua, tribu, pueblo y nación, entonces estamos viendo que esos diez se proyectan hacia toda la humanidad, y ya ese proyecto existe. No se vayan a confundir cuando ustedes vean 23, 26 países en Europa; los vicepresidentes son sólo diez, y su influencia es mundial, y el mundo está dividido en diez partes; es una federación de porciones, y esas porciones son 10; entonces aquí aparecen los diez cuernos, una bestia que tenía diez cuernos. Las siete cabezas en el pasado se refieren a los imperios pasados, pero todos esos imperios pasados tienen su influencia ecléctica en el final, y también hoy hacia el final vemos que son siete los grandes países que dirigen el mundo. Les llaman G-7, los grandes siete; ellos están representando la civilización mundial; o sea, de la influencia anterior aparecen siete personajes representativos allí y aparecen siete con un octavo que es el Presidente de la Comisión Europea; pero él no es de ningún país. Es muy curioso, pues, que hasta la política actual está con la sombra profética.


El gobierno de la bestia
Sigamos leyendo en Apo. 13:2b: “Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad”; fue el mismo diablo; eso lo decía también Daniel 11, de donde proviene el poder de ese anticristo. En Daniel capítulo 11 ustedes pueden fijarse en cuando empieza a describir el período de la gran tribulación, el gobierno del anticristo, desde el verso 31,  que dice: “31Y se levantarán de su parte tropas que profanarán el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio y pondrán la abominación desoladora”. Desde el verso 31 comienza la descripción del gobierno de la bestia, del anticristo. “32Con lisonjas seducirá a los violadores del pacto; mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará”. Eso es lo que nos toca hacer a nosotros.

“33Y los sabios del pueblo instruirán a muchos; y por algunos días caerán a espada y a fuego, en cautividad y despojo”. Eso es persecución; lo que más adelante dice: se le dio permiso de hacer guerra contra los santos y vencerlos; entonces dice aquí cuatro cosas; hay que estar con el corazón listo para soportar cualquiera de estas cuatro, dos, tres o las cuatro mismas. ¿Cuáles son esas cuatro? Espada, fuego, cautividad y despojo. “34Y en su caída serán ayudados de pequeño socorro; (dice que a la mujer se le dieron las dos alas de la gran águila para huir al desierto donde es sustentada por tres años y medio) y muchos se juntarán a ellos con lisonjas”. Ahí está el peligro. “35También algunos de los sabios caerán para ser depurados y limpiados y emblanquecidos, hasta el tiempo determinado; porque aún para esto hay plazo”. Son tres años y medio. “36Y el rey (éste es el anticristo) hará su voluntad, y se ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios; (así lo decía Pablo también en 2 Tes. 2) y contra el Dios de los dioses hablará maravillas, y prosperará, hasta que sea consumada la ira; (es decir, hasta que reciban las siete copas de la ira) porque lo determinado se cumplirá. 37Del Dios de sus padres no hará caso, ni del amor de las mujeres; ni respetará a dios alguno, porque sobre todo se engrandecerá. 38Más honrará en su lugar (note a quien) al dios de las fortalezas, dios que sus padres no conocieron; lo honrará con oro y plata, con piedras preciosas y con cosas de gran precio. 39Con un dios ajeno se hará de las fortalezas más inexpugnables, (ese dios ajeno es el dragón, es Satanás) y colmará de honores a los que le reconozcan, y por precio repartirá la tierra”. Esa es la descripción de la bestia, del anticristo. ¡Cómo coincide perfectamente esa descripción con lo que dice acá en Apocalipsis 13!


Con poderes satánicos
Miremos otras partes en Daniel. Daniel 8:24: “24Y su poder se fortalecerá, mas no con fuerza propia; y causará grandes ruinas, y prosperará, y hará arbitrariamente, y destruirá a los fuertes y al pueblo de los santos”. ¿Cómo dicen que los santos no pasarán la tribulación si está profetizado que el anticristo perseguirá a los santos en la tribulación? “25Con su sagacidad hará prosperar el engaño en su mano; y en su corazón se engrandecerá, y sin aviso destruirá a muchos; (sin aviso, es decir, hay que estar vigilantes) y se levantará contra el príncipe de los príncipes, (¿qué decía Apocalipsis? Que se reúnen contra el Cordero) pero será quebrantado, aunque no por mano humana”; o sea, por el Señor. Daniel 7:8,20 habla de ese engrandecimiento: “8Mientras yo contemplaba los cuernos”; se refiere a los diez cuernos de la cuarta bestia, que es Roma, es decir, es la civilización que se desarrolló después de Roma, que se unirán en un acuerdo, el reino dividido para darle su poder a la bestia. “8Mientras yo contemplaba los cuernos, he aquí que otro cuerno pequeño salía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; (por eso quedan sólo 7 al final) y he aquí que este cuerno (el anticristo) tenía ojos como de hombre, (o sea, que miraba) y una boca que hablaba grandes cosas”. Esa es la característica del anticristo, la jactancia, la sabiduría mundana, conociendo parapsicología, conociendo crítica de la Biblia, conociendo quién sabe cuántas cosas; la gente se quedará boba, hablará grandes cosas.

Persecución contra los santos
El versículo 20 dice: “20Asimismo acerca de los diez cuernos que tenía en su cabeza, y del otro que le había salido, delante del cual habían caído tres; y este mismo cuerno tenía ojos, y boca que hablaba grandes cosas, y parecía más grande que sus compañeros. 21Y veía yo que este cuerno hacía guerra contra los santos, y los vencía”. Se refiere a la persecución de los santos por el anticristo. Entonces cuando se lo explica aparece en el versículo 24: “24Y los diez cuernos significan que de aquel reino se levantarán diez reyes; (de la cuarta bestia, de Roma, se levantarán diez reyes, es decir, los líderes europeos que dirigen la economía mundial) y tras ellos se levantará otro, el cual será diferente de los primeros, y a tres reyes derribará. 25Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo”.

Son los tres años y medio, los 42 meses, los 1260 días de la gran tribulación. “26Pero se sentará el Juez, (ese es Cristo) y le quitarán su dominio para que sea destruido y arruinado hasta el fin, 27y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, (ese es el Milenio, y la nueva tierra y el nuevo cielo, la Nueva Jerusalén) cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán”. Entonces vimos en Daniel 7, en Daniel 8 y en Daniel 11 que se habla de este personaje blasfemo. Ahora mirémoslo en 2 Tesalonicenses 2: “1Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, 2que no os dejéis mover de vuestro modo de pensar, (no hay que pensar distinto) ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra (ni por profecías, ni por otras cosas), en el sentido de que el día del Señor está cerca. 3Nadie os engañe en ninguna manera”. A aquellos que les están diciendo que se van a ir, que no van a sufrir nada, los están engañando, los están desarmando. 


Pedro dice que puesto que Cristo padeció por nosotros en la carne, nosotros también nos armemos  del mismo pensamiento; si no estamos armados con la disposición a sufrir, estamos desarmados; y cuando se nos dice que no vamos a sufrir nada, nos están engañando.

 “3Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá (no vendrá el Señor y nuestra reunión con el Señor no ocurrirá) sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, (ese es el anticristo) el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; (eso lo decía Daniel 7, 8, 11) tanto que se sienta en el templo de Dios, haciéndose pasar por Dios”. El mismo anticristo que describe Daniel, lo describe Pablo en 2 Tes. 2. “5¿No os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto?” Significa que Pablo les predicaba acerca de las profecías de Daniel.


El tiempo de la manifestación del hombre de pecado
“6Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene”; ahora está Roma, y mientras está Roma no pueden venir los diez cuernos y el anticristo; ahora está Roma, pero Pablo no podía decir : va a caer Roma, entonces él habla crípticamente: “vosotros sabéis lo que lo detiene, (porque conocían las profecías de Daniel) a fin de que a su debido tiempo se manifieste”. Y entonces aparecerá a su debido tiempo, no mientras está Roma; a Roma le tienen que salir diez cuernos, y después el cuerno blasfemo; mientras tanto está Roma. ¿Ustedes saben qué está deteniendo a ese hijo de perdición? Es que está Roma.

 ¿Saben que decía Tertuliano? Tertuliano decía: Tenemos que orar por el imperio romano, porque cuando él caiga, viene el anticristo; así le decía Tertuliano a los hermanos.


Continuamos en 2 Tesalonicenses 2:7: “7Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; (ya está operando, pero todavía no está el anticristo) sólo que hay quien al presente lo detiene, (mientras está Roma no pueden salir los diez cuernos y el otro cuerno) hasta que él a su vez sea quitado de en medio”. Cuando Roma sea quitado de en medio. “8Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; (¿ven? no por mano humana) 9inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, 10y con todo engaño de iniquidad (¡cuidado!) para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. 11Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, 12a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la justicia”.


Tiempos de apostasía
Entonces aquí claramente Pablo lo describe: “nadie os engañe”; surgirá un personaje mundial siniestro; pero ya hay gente hablando de la posmodernidad, de la poscristiandad, la apostasía, incluso teólogos hablando de la  muerte de Dios, negando la Biblia, negando el nacimiento virginal de Cristo, negando la resurrección de Cristo; teólogos como Paul Van Buren, como Altizer, como Hamilton, hablando de la muerte de Dios; teólogos diciendo: yo soy episcopal, cristiano y ateo; episcopal porque viven de los diezmos de esa denominación; cristiano porque, bueno, Jesús más o menos tuvo una sociología útil para la sociedad, pero ateo porque no cree en Dios; confesión de ateísmo. Ya la apostasía está campeando, hermanos, la gente viviendo sin Dios; es apostasía, pero no dice sólo apostasía, dice: “venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición”; no vendrá el Señor y nuestra reunión con Él en lo alto, sin que antes venga la apostasía; que ya vino, pero hay algo más: se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición; ese es el anticristo, esa es la bestia, y el diablo es el dragón que le da su poder a la bestia, como decía en Daniel, que con un dios ajeno se hizo de las fortalezas más inexpugnables. El diablo está, a través del ocultismo, dándole autoridad al gobierno mundial; es una cosa bien terrible. De manera, pues que 2 Tesalonicenses concuerda con Daniel y con Apocalipsis.

Una cabeza herida de muerte, y sanada
Volvemos a Apocalipsis; ya estamos viendo quién es ese personaje; pero ahora dice aquí en Apocalipsis 13:3: “Vi una de sus cabezas como herida de muerte”; no dice que es el anticristo final, no dice que es la persona, dice que es una de sus cabezas; ya vimos que esas cabezas son esos imperios que al final están eclécticos. Fíjense en que el imperio romano es una de las cabezas de la bestia; son siete cabezas; ya vimos esas siete: Egipto una, Asiria otra, Babilonia otra, Medo-Persia otra, Grecia otra, Roma otra, el reino dividido otro, el séptimo, del cual sale el octavo que es de entre los siete, que es el anticristo. Esa cabeza no es Egipto, porque Egipto cayó y está caído; no es Asiria porque cayó ya y está caído; no es Babilonia porque cayó y está caído; no es Persia que también está caído; no es Grecia que cayó y está caído. Pero Roma, sí cayó, el Imperio Romano cayó en el tiempo de la edad media temprana, cuando los reinos bárbaros, los vándalos, los hunos, los godos, los visigodos, los ostrogodos y otros grupos de personajes invadieron el imperio romano; inclusive el propio emperador ya no estaba más en Roma sino que se fue para Constantinopla, y el papa tomó el lugar del gobernador; y el papa León Magno aplacó a los bárbaros; y después surgió de nuevo el sacro imperio romano a partir de Carlo Magno, y volvió a tener influencia el papado a nivel mundial.

Vemos, pues, que lo que era la Roma pagana cayó, pero surgió la Roma sacra; cayó el César pero lo reemplazó el Papa; la cabeza fue herida pero volvió a levantarse otra vez. “Pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia”. Acuérdense de que Roma es la última, Roma es la cuarta bestia de Daniel 7; es a Roma a quien le salen los diez cuernos, es a Roma a quien le sale el anticristo; del imperio romano surgió el papado y del papado surge después el gobierno mundial; el papado es la ramera; claro que es Roma, cabalga sobre la bestia, la política mezclada con la religión. “4Y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, (ese el misterio de iniquidad, Satanás trabajando, gobernando, la religión mundial, la economía mundial, la política mundial, llevando al mundo a un globalismo con un gobierno de anticristo inspirado por Satanás) y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?” Miren, ¿cómo es la manera de adorarlo? Por medio de la resignación; la gente dice: Bueno, pero este mundo está así, ¿cómo podemos vivir? tenemos que ponernos la marca de la bestia, porque ¿cómo vamos a darle leche a nuestros hijos? o sea, la gente va a empezar a justificarse, a verse sometidos a ese sistema.

Miren cómo la adorarán. La adorarán, “diciendo: ¿quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?” Cualquier clase de contemporización, de aceptación, de sometimiento a ese sistema, es adoración al dragón y a la bestia; y el que recibe la marca, no tiene parte con el Señor, dice en Apocalipsis 14. Esto quiere decir que no debemos ser bobos ante los engaños actuales; saber a dónde va el mundo, hacia un gobierno mundial; tenemos que estar alertas; es mejor huir al desierto bajo las alas de nuestra gran águila, Jehová de los ejércitos, y no estar tratando de vivir del sistema.


El cuerno blasfemo
“5También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; (lo que acabamos de leer en 2 Tesalonicenses 2, Daniel 7, 9 y 11, es el mismo personaje) y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses”. Son los tres años y medio de la gran tribulación; el desolador, el anticristo, el hombre de pecado, son distintos nombres de la bestia. “6Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, (ya lo leímos en Daniel y en Tesalonicenses, pero no sólo de Dios blasfema, sino) de su tabernáculo, (blasfema del pueblo de Dios, de la Iglesia, del Cristianismo y también de las cosas celestiales; él se hará Dios en la tierra) y de los que moran en el cielo”. Sí hay gente morando en el cielo, ¿serán solo los ángeles? Yo creo que también los que se fueron con el Señor, como Esteban: Señor, recibe mi espíritu; como Pablo: prefiero morir y estar con Cristo; estarán en el cielo; de ellos también blasfemará, o sea de los santos, de los apóstoles, de los profetas, de los siervos de Dios. “7Y se le permitió (noten, Dios le da permiso, por eso dice, la hora para probar el mundo entero) hacer guerra contra los santos, y vencerlos”. Quebrantará a los santos, dice también; todo esto lo dice Daniel.

Apocalipsis 12 decía que el dragón, la serpiente, arrojó de la boca agua como un río para perseguir a la mujer, pero no pudo con la mujer; la tierra ayudó a la mujer; entonces se fue al resto de la descendencia de ella; esos son los santos, otros santos que quedan. Entonces dice: “contra los santos, y vencerlos”; este vencerlos quiere decir: matarlos, decapitarlos, borrarlos. “También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación”. Aunque es una fuerza que tiene su origen en Europa, de allí ejerce autoridad sobre el mundo entero; por eso esos diez hay que verlos de una manera más amplia.


“8Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyo nombre (el de cada uno de los hombres) no estaba escrito en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado, (fíjense en la manera cómo leo esta frase; pongan atención al tono de voz: cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado,) desde el principio del mundo”. Hago un espacio entre inmolado y desde; ¿por qué? porque aquí no se refiere a que los nombres están escritos; o sea que el Cordero fue inmolado desde el principio del mundo. “Cuyo nombre no estaba escrito en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado”; el nombre dice, desde el principio del mundo, no se refiere al Cordero sino al nombre; que si desde el principio del mundo el nombre no estaba escito, eso se interpreta por el pasaje paralelo de Apocalipsis 17 que podemos mirar allí. Apocalipsis 17:8 es el pasaje paralelo; cada pasaje paralelo se interpreta mutuamente; no se interpretan uno de una manera y otro distinto; tiene que ser juntos. 17:8 dice: “La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo (¿ven? Se trata de los nombres que no están escritos desde la fundación del mundo) en el libro de la vida, se asombrarán viendo a la bestia que era (los imperios anteriores, pero no era, todavía en tiempo de Juan) y no es, y será”; o sea el que vendría después. Ahí nos damos cuenta de que hay que interpretar el 13:8 según el 17:8, “cuyo nombre no estaba escrito en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado, (ahí amerita una coma) desde el principio del mundo”. Este desde el principio del mundo, se refiere a los nombres.


“9Si alguno tiene oído, oiga”. El Señor siempre usó esas palabras; es él el que usa esto. “10Si alguno a cautividad, (o en cautiverio, porque no aparece verbo allí, ningún texto tiene verbo; lo siguiente se puede traducir también) va a cautividad; si alguno muerto a espada, a espada debe ser muerto”. Eso interpretándolo según Jeremías 15:2 o algunos otros  manuscritos; dice: “si alguno mata”, no muerto, sino, “mata, a espada debe ser muerto”; es interpretándolo a la luz de Mateo 26:52. “Aquí está la paciencia y la fe de los santos”. ¿Qué le dijo el Señor a Filadelfia? Has guardado la palabra de mi paciencia. Ahora dice aquí, es decir, en el contexto de la persecución del reino del anticristo: ahí está la paciencia y la fe de los santos. Así empezó Juan, compañero vuestro en la paciencia de Jesucristo, en la tribulación y en la fe, amén. “Aquí está la paciencia y la fe de los santos”. Antes de terminar aquí voy a ver otro pasaje en el capítulo 14 donde está algo parecido. Apocalipsis 14:13: “Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen”.


Ya después nos detendremos con más cuidado en Apocalipsis 14; pero ahí está diciendo el Señor que es bienaventurado morir, porque así descansamos y nuestras obras siguen. Los de la tribulación querrán morir; por cinco meses serán atormentados y no podrán morir; pero los bienaventurados podrán morir, y es una bienaventuranza morir mártir o morir como lo quiera el Señor. Vamos a parar aquí, hermanos, y dejamos lo relativo a la otra bestia de Apocalipsis 13, para la próxima vez, si Dios lo permite. Vamos a orar. ☐

EL MENSAJE DE LOS TRES ÁNGELES

EL MENSAJE DE

LOS TRES ÁNGELES


“Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu lengua y pueblo”. Apo. 14:6.

Consideraciones de crítica textual
Hermanos, vamos a estudiar la palabra del Señor. Abrimos el libro del Apocalipsis en el capítulo 14. Hoy llegamos a considerar con la ayuda del Señor el pasaje que va desde el versículo 6 hasta el versículo 13: El mensaje de los tres ángeles. Esa sería, con la ayuda del Señor, la porción que estaremos considerando en esta noche. El mensaje de los tres ángeles. Apocalipsis 14:6-13. Voy a hacer, como acostumbramos, la lectura de esta versión Reina-Valera de 1960, examinando su traducción a la luz de los manuscritos más antiguos, y de la mayoría de los manuscritos, para lograr el texto más auténtico:

“Y”; siempre esa palabra “kai”; todo está relacionado: “6Y vi volar por en medio del cielo a otro ángel”; algunos pocos manuscritos no dicen la palabra “otro”, pero los más antiguos y la mayoría lo dicen: “otro ángel”, porque resulta que la palabra “otro” en el griego es “alou”, y la palabra “ángel”, “angelou”; el final es parecido; por eso algunos a veces, sin darse cuenta, lo omiten. “6Y vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía evangelio eterno”; el artículo “el” no aparece en el griego; “otro ángel que tenia evangelio eterno para evangelizar (aquí no es solamente predicar, es evangelizar, es la misma raíz del verbo evangelizar) los asentados sobre la tierra y sobre toda nación, y tribu, y lengua, y pueblo”; eso no es solamente una coma, es una palabra de tres letras: “kai”, esto, esto y esto, qué palabra tremenda.

 “6Y vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía evangelio eterno para evangelizar a los asentados sobre la tierra, (epi tês gêa) y sobre toda nación, (o etnia; la palabra nación es etnia; no se refiere a los países, sino a los grupos étnicos) y tribu, y lengua y pueblo, (la palabra “toda”, califica no solamente a etnia, sino a tribu, a lengua y a pueblo) “7diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas. 8Y otro segundo ángel...”; aquí aparece la palabra “deutero”; Reina Valera no lo tiene porque se basó en el Textus Receptus, que se basa en manuscritos muy tardíos; especialmente Erasmo sólo tenía el códice 1, y la palabra “deutero” se la saltaron, pero los manuscritos más antiguos y la mayoría de los manuscritos dice la palabra “segundo”. Arcadio tiene la versión de Harper Caribe, donde a pie de página tiene muchas de esas citas relacionadas con la critica textual; si consiguen esa versión de Harper, van a tener las notas sobre manuscritos a pie de página.


“8Y otro ángel segundo le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la grande, (la palabra “polis”, ciudad, no está en el griego; fue una paráfrasis del traductor) que ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación”. No es “porque”, sino “que”; “Babilonia, la grande, que ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación”.  Y el ángel, sí, tercero, dice: “y otro ángel, tercero”, es lo que dice más exactamente el griego: “9Y otro ángel, tercero, le siguió diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe marca sobre su frente, o sobre su mano, 10él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro sin diluir en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los ángeles santos y delante del Cordero; 11y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, y si alguien recibe la marca de su nombre. 12Aquí la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. 13Y oí una voz que desde el cielo me decía:

"Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, para que descansen de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen”. Algunos pocos manuscritos se saltan la palabra: sí, nai, pero Juan acostumbra hablar de esta manera,  y la mayoría de los eruditos consideró que era original. Casi siempre los textos más cortos son los originales; porque la tendencia de los escribas es parafrasearlos, embellecerlos; pero a veces el estilo del autor es bien conocido; entonces Juan suele usar esta expresión, y los eruditos dejaron allí: “sí, dice el Espíritu, para que descansen de sus trabajos porque sus obras con ellos siguen”. ¡Qué tremendo pasaje!

Este pasaje es hermosísimo; este pasaje es el espíritu, la tónica de los últimos tiempos, de los tiempos finales; este pasaje es para precisamente el período más final. Dice: “la hora de su juicio ha llegado”; es decir, este énfasis, el mensaje del Espíritu, es para la hora del juicio, para los principios de dolores, y especialmente los dolores de la gran tribulación.


Los énfasis históricos del Espíritu
A veces en la historia de la Iglesia, el Espíritu ha seguido tocando teclas diferentes en un orden, según la necesidad de la edificación. Por ejemplo, al principio en la historia  de la Iglesia, el énfasis del Espíritu en el principio era reconocer quién era Jesús; bueno, es el Mesías, ok; y el Mesías ¿qué relación tiene con Dios? bueno, es Dios también con el Padre; y bueno, y Él, si es Dios, ¿cómo también es hombre? sí es Dios y también hombre, tiene dos naturalezas en Su misma persona; es decir, el Espíritu primero se detuvo en la tónica del fundamento. ¿Quién es Cristo en relación con Dios? ¿Él es también Dios con el Padre y es también hombre con los hombres? Sí. Luego, cuando fue avanzando la edificación de la Iglesia, el énfasis del Espíritu Santo fue aclarar la humanidad, no sólo la del Señor Jesús, sino también la condición humana de la Iglesia. Fue la época del pelagianismo y del agustinianismo combatiendo con el pelagianismo, que decía que el hombre por sí solo y por su propia voluntad podía agradar a Dios, sin necesidad de la gracia; en cambio, Agustín de Hipona enseñaba con Pablo que el hombre está caído y necesita de la gracia del Señor para poder hacer. No siempre en las épocas el mensaje que el Espíritu acentuaba era el mismo; sino que como es una edificación del Señor, primero Él ponía el fundamento de Cristo, luego de la obra de Cristo.

Ya llegando a los siglos medios, el énfasis del Espíritu fue la expiación. Ya sabemos quién es Cristo, ya sabemos qué hizo Cristo, entonces ahora viene la época de la Reforma; de modo que en ese momento histórico la tónica del Espíritu fue la salvación por la fe, la justificación por fe. No estaría clara la justificación por fe sin la expiación, ni la expiación sin Cristo; entonces primeramente el Espíritu aclaró en la historia de la Iglesia quién es Cristo (cristología). Cuando tú lees los escritos de la Iglesia primitiva ese era el énfasis. Luego en la época medieval, el énfasis fue cambiado por el Espíritu, porque está edificando. En la época de la Reforma, el énfasis fue diferente (soteriología). Luego, después de venir Sardis, llega Filadelfia. Aquí el énfasis empieza a ser la Iglesia, y en los últimos tiempos, la escatología.


Primicias, cosecha y vendimia
Hermanos, aquí aparece en el capítulo 14, que no es el capítulo final, y esto está incrustado entre las primicias, la cosecha y la vendimia. Este capítulo 14 no podemos separarlo, porque todas estas cosas están relacionadas. Las primicias relativas a los 144.000 de Israel, la cosecha de los gentiles y la vendimia de los que hacen que Dios pise las uvas de la ira y la sangre suba hasta los frenos de los caballos; la vendimia. Entonces existen las primicias, la cosecha y la vendimia; y en ese contexto aparece el mensaje de los tres ángeles. No podemos tomar este pasaje separado del contexto, ni tampoco podemos tomar el capítulo 14 de Apocalipsis separado del 7. Si ustedes se fijan en el 7:1-8, allí aparecen los ciento cuarenta y cuatro mil, y luego en 7:9-17, aparecen los gentiles salvados de gran tribulación por la sangre del Cordero; fue una gran multitud recogida por el Señor sobre la cual Él extiende su pabellón. Primero empieza por el primogénito, que es Israel, cabeza de naciones (7:1-8), los ciento cuarenta y cuatro mil de las doce tribus de Israel; pero no solamente a ellos el Señor salva; después aparece una gran multitud  de toda tribu, lengua y nación; no sólo de Israel, sino de toda tribu; y es una gran multitud que nadie puede contar; y aparecen salvados, aparecen limpiados por la sangre del Cordero, acogidos por el Señor, apacentados por el Señor. Entonces esto fue profetizado en la primera parte del libro.

Determinando las perícopas
La segunda parte del libro va de Apocalipsis 12 al 20. Le dijo el ángel a Juan: “Es necesario que profetices otra vez”; es decir, que él vuelve a profetizar sobre cosas introducidas en la primera parte, pero que tienen que ser completadas en la segunda parte; no hay una continuidad cronológica de la primera parte con la segunda, porque el final de la primera parte en el capítulo 11 es la séptima trompeta con la cual se consuma el misterio de Dios. Ahora vuelve a profetizar y comienza a mencionar cosas que ya había mencionado en la primera parte. Ya en la primera parte había tratado de los ciento cuarenta y cuatro mil y había tratado de los gentiles salvos y lo había tratado en el contexto del sexto sello. Hay personas que quieren usar la palabra paréntesis. Yo no me atrevo a utilizar la palabra paréntesis porque veo que son perícopas completas; cada sello es una perícopa completa, cada trompeta es una perícopa completa, cada copa es una perícopa completa, de manera que el capítulo 7 pertenece a la perícopa del sexto sello. Entonces luego viene el séptimo sello que es el que termina el libro, termina el misterio de Dios. Bueno, ahora es necesario volver a profetizar; profetiza otra vez; de manera que lo que se dice desde el capítulo 12 es contando lo que ya había sido dicho antes, pero completándolo, complementándolo.

Por ejemplo, en Génesis 1, Dios dijo: “26Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza. 27Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó”. Ahí contó la creación del hombre; pero en el capítulo 2 vuelve y lo cuenta pero con más detalle; al principio la contó en general, la visión panorámica, pero sin los detalles; ya la segunda vez que contó lo mismo, la creación del hombre, varón y hembra, ya le puso detalles. Cuando Dios dio ese sueño a Nabucodonosor y la interpretación de Daniel, ahí, en el capítulo 2, le dio una panorámica de la historia universal; luego volvió a hablar de lo mismo en la visión del capítulo 7, pero con más detalles; y todavía le añadió más detalles en el capítulo 8; y todavía más en el 9; y por fin en la visión final de Daniel en los capítulos 10, 11 y 12, está llena de inmensos detalles, pero esos detalles se colocaban sobre las capas anteriores. Entonces la primera capa es la primera parte de Apocalipsis; sobre eso viene la segunda parte del 11 al 22, para añadirle más detalles. No se trata de cosas distintas, sino las mismas cosas de que había hablado antes, acrecentándolas. Los ciento cuarenta y cuatro mil y la multitud de naciones salvas que responden a la pregunta final del capítulo 6, que es, ¿quién podrá estar en pie delante del Señor en Su venida? Porque está en pleno sexto sello, y así termina el capítulo 6: “17Porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?” Y la respuesta es el capítulo 7, los ciento cuarenta y cuatro mil y aquella multitud incontable de gentiles salvados por Su sangre; éstos podrán estar en pie en Su venida.


Pero entonces ahora llegamos al capítulo 14. Allá nos contó primero el asunto de la mujer luchando con la serpiente; luego desarrolló el asunto de la bestia; porque la serpiente es el asunto espiritual, pero el dragón utiliza un instrumento político, una especie de civilización maligna, draconiana, que es su instrumento, el instrumento de Satanás, el mundo; entonces ahí declara la bestia, y luego la otra bestia aliada con la primera, y la imagen de la bestia. Con ello muestra la situación política mundial final. Siempre hay que tener en cuenta los acontecimientos a la luz de la Biblia. No podemos interpretar los acontecimientos sin la Biblia, ni la Biblia sin los acontecimientos, porque ¿qué le fue dicho a Daniel? Daniel, estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin; o sea que hasta que las cosas se cumplan es que la palabra tiene más sentido.


Un orden de prioridades
Ahora, Apocalipsis, como es para el tiempo del fin, no tiene que ser sellado, porque ya es la última bestia desde Roma para acá; ya es Apocalipsis, es el cumplimiento de los tiempos desde la venida de Cristo; entonces no tiene que sellarlo. Entonces aquí aparece el capítulo 14 como si fuera el complemento del capítulo 7; en el 7 presentó los ciento cuarenta y cuatro mil y las naciones; ahora vuelve a hablar otra vez, porque es: profetiza otra vez, vuelve a hablar de lo mismo, complementándolo. En los versos 1-5 habló de los ciento cuarenta y cuatro mil como primicias; hicimos el seguimiento de las primicias; y ahora va a hablar del mensaje de tres ángeles; este mensaje es sumamente importante porque, como les dije, es la tónica del mensaje del Espíritu de los últimos tiempos. ¿Cuál es el énfasis, cuál es la voz, la insistencia del Espíritu en el tiempo final? Está sintetizado en estos tres ángeles, en un orden de prioridades; por eso el original sí dice: primero, segundo ángel, tercer ángel; no sólo otro, como si pudiera ser de cualquier forma, no; Dios no podía empezar con la justificación por fe, sin tratar la expiación; no se podía tratar la expiación sin tratar la Cristología, y la Cristología sin tratar la Trinidad; primero era la Trinidad, después  la Cristología, entonces la antropología, entonces la soteriología, entonces la eclesiología, entonces la escatología, ¿verdad?

Entonces asimismo aparecen aquí tres ángeles: primero uno, enfatizando: ¿cuál es el primer énfasis del Espíritu? ¿Cuál es el mensaje final, cuál es la insistencia del cielo? tres cosas: 1) el evangelio eterno; 2) después como contraste, como telón de fondo, la caída de Babilonia, y 3) entonces la advertencia para no caer bajo la idolatría de la bestia y de la imagen de la bestia, que sería idolatría del diablo y del dragón. Aparecen, pues, tres mensajes, o sea, la tónica triple del Espíritu en los últimos tiempos. Se le llama “el mensaje de los tres ángeles”; el cielo quiere que en la tierra se tengan presente estas tres cosas. Estas son las tres cosas principales que hay que tener presentes en los últimos tiempos, en la hora de juicio. Analicemos.


El evangelio eterno
Primero: el evangelio eterno; no puede empezar por otro lado. “Y”; enfatizamos esa “y”; por eso quiero enfatizar el griego, pues no es un pasaje aislado, es un pasaje en el contexto de las primicias, la cosecha y la vendimia. “6Y vi volar por en medio del cielo a otro ángel, (porque ya había otros que habían hecho su mensaje, pero ahora estamos en la hora del juicio) que tenía evangelio eterno para evangelizar a los asentados sobre la tierra y sobre toda etnia, y tribu, y lengua, y pueblo”. En esa primera parte, el énfasis, el mensaje del Espíritu, la insistencia del Espíritu, en el contexto del fin, de la hora del juicio de la gran tribulación, de la presencia de la bestia con sus exigencias, del falso profeta con sus engaños, de la imagen de la bestia con sus exigencias de adoración, es el evangelio eterno; entonces claro, ¿cómo no va a ser prioridad el evangelio eterno?

Hermanos, la primera prioridad, la primera necesidad del mundo, es el evangelio eterno; y aquí necesito hacer un comentario. Algunos han pensado que el evangelio eterno es otro libro. Orígenes, por ejemplo, fue un gran hombre de Dios, pero él especuló que al final habría otro libro aparte de la Biblia; pero el mismo Apocalipsis ya cierra; nadie le puede quitar ni agregar. Algunos otros dicen que el evangelio eterno es diferente al evangelio de la gracia porque es solamente para los que se quedan en la gran tribulación; y así hacen un evangelio para los judíos, otro para los gentiles y otro para los que quedan en la gran tribulación; pero, hermanos, la Biblia dice que no hay sino un solo evangelio.


San Pablo dice: no hay otro evangelio, el evangelio de Dios es uno solo; y por eso se le llama “eterno”, porque no cambia con las dispensaciones, es el mismo; ya inclusive desde Génesis 3:15, que fue el primer versículo donde se anunció el evangelio y por eso se le llama el proto evangelio, dice que la simiente de la mujer aplastará la cabeza de la serpiente, y que será herida en el calcañal; ahí está sintetizado el evangelio. Cristo que nació de la virgen María, fue herido en el calcañal, muriendo en la cruz, pero venció a Satanás, venció la muerte, venció al mundo, venció al pecado, venció todo lo que el diablo introdujo; en un versículo pequeñito, en el proto-evangelio de Génesis 3:15, ya está introducido el evangelio.

Todos los datos del evangelio que aparecieron en el Nuevo Testamento, ya estaban escondidos en el Antiguo; por eso, San Pablo tenía la libertad de decir: no diciendo nada fuera de las cosas que ya estaban escritas, anunciadas por los profetas; y luego al final de la epístola a los Romanos, él dice que por mandato del Dios eterno él tiene que anunciar el evangelio mediante las Escrituras del Antiguo Testamento; o sea que el evangelio estaba escondido y vino a plena luz en el Nuevo Testamento, y se cerró ya. La fe fue dada una sola vez a los santos cuando concluyó la primera generación apostólica; la verdad ya fue anunciada, una sola vez fue dada a los santos; nadie puede cambiar este mensaje, nadie puede cambiar a los apóstoles y rechazarlos; dice que los que nos oyen, esos tienen el Espíritu de la verdad; el que no nos oye, el que no oye a los apóstoles de Cristo, a Pedro, a Jacobo, a Juan, a Judas y después también a los otros, a Pablo, el que no nos oye, no es de Dios; “y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo” (1 Jn. 4:3); lo dijo claramente el apóstol San Juan.

Hermanos, hay un solo evangelio; no hay un evangelio para los judíos, otro para los cristianos, y otro para los que se quedan en la tribulación. Algunos dicen que en la tribulación ya no se va a ser salvo por la sangre de Cristo, sino por su propia sangre; que les tienen que cortar la cabeza para ser salvos; o sea, son salvos no por la muerte de Cristo, sino por la decapitación; eso no es verdad; el evangelio es uno solo. Un judío se salva como un gentil; y uno que se muera antes de la tribulación se salva igual que si pasa por la tribulación; lo mismo que uno que es resucitado o  arrebatado sin morir; es el mismo evangelio. Hay un solo evangelio, el evangelio eterno. Entonces el evangelio eterno, en toda su riqueza, es decir de eternidad a eternidad, el único e incambiable evangelio, es la principal necesidad del tiempo del fin, la única salida y el primer énfasis, el primer mensaje del Espíritu, la tónica del Espíritu; es decir, el cielo está interesado en que a toda tribu, lengua, pueblo y nación se le enseñe el evangelio eterno.


Ya en Mateo 24, que es llamado el Pequeño Apocalipsis Sinóptico que dejó el Señor Jesús, ahí habla de guerras, de rumores de guerra, habla de la abominación desoladora, pero dice: “6Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. 11Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos. 14Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin”. Todavía no vayáis; ese no es, ese no es todavía; ¿pero qué? será predicado este evangelio del reino en todas las naciones y entonces vendrá el fin. ¿Cuál fue el primer caballo que salió a cabalgar cuando el Cordero abrió los sellos? El caballo blanco, el caballo del evangelio, que salió venciendo y para vencer; eso es primero; ya después vienen las guerras y las hambres, pero primero viene el evangelio; entonces el primer énfasis, la tónica del Espíritu, digamos la responsabilidad que el cielo nos coloca es el evangelio eterno; primero que todo, el evangelio eterno.


Temed a Dios
“6Y vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía evangelio eterno para evangelizar (esa es la palabra exacta en el griego, “evangelizar) a los asentados sobre la tierra y sobre toda etnia, y tribu, y lengua, y pueblo”. Ahora, es lógico, ¿cuál es el efecto del evangelio eterno? ¿Qué produce el evangelio eterno? Pues el evangelio eterno produce gloria para Dios; todo es para la gloria de Dios; porque de Él, por Él y para Él son todas las cosas. “7Diciendo a gran voz: Temed a Dios”; porque esa es una época cuando vamos a querer tener otra cosa; la gente adorará al dragón y dirá: pero ¿quien como la bestia? ¿quién podrá luchar contra ella? Y la gente va a temer al hombre; y el que teme al hombre más que a Dios, peca contra Dios. San Pablo a los Gálatas les decía: “si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo” (Gá. 1:10). ¿Qué énfasis harán cuando la presión de la economía, cuando la presión de la religión ecuménica, de la nueva era, cuando la presión de la política y de los ejércitos? Es que todo mundo adore a la bestia y a su imagen, y así al dragón. Entonces ¿cómo no se va a decir: “Temed a Dios”? ¿Cómo no se va a decir: no temáis ni a una bestia, ni a la otra bestia, ni a la imagen de la bestia, ni al diablo? “Temed a Dios. y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado”. No piensen que esa presión final es gran cosa, no, no, no; eso no es sino poco tiempo,  breve tiempo, y ese sistema será totalmente destruido; ese es el juicio de Dios encima. “Temed a Dios y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad (¿a quién? No a la bestia, no a su imagen) a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas”.

Cuando en el tiempo de Juan y de los mártires de la iglesia primitiva, los emperadores hacían hacer los bustos, sus imágenes de ellos, sus ídolos para establecer el culto al emperador y adorar al emperador; eso era lo que le exigían a todos los cristianos. Tú lees las actas de los mártires, todo lo que le pedían era hacer un homenaje al César romano, adorar la imagen del César; eso ya era un primer indicio de que al final sería peor que todo; pero ya estaba siendo introducido, y fue terrible. Hermano, cuando tú lees la historia, ves que muchos dieron su vida por el Señor, y murieron con una valentía tremenda, que uno leyendo las actas de los mártires se queda maravillado de esa entereza del Señor; porque cuando el pueblo del Señor está en prueba, el Espíritu de gloria reposa sobre él, y dice: no os preocupéis de qué responderéis, porque en aquella hora os será dada palabra que no pueden resistir; y por eso a mí me gusta leer los martirios de los santos, porque en esa hora es el Espíritu del Padre hablando por los hermanos más sencillos y dejando callados o enmudecidos a los perseguidores; y sin embargo, no podemos negar que también en la historia de la iglesia muchos han apostatado; muchos queriendo guardar su vida, negaron al Señor, hicieron una componenda para tratar de huir, y después no pudieron huir ni de su conciencia, ni de la persecución; igual fueron destruidos.


Ustedes recuerdan aquella anécdota que ya es muy conocida, de aquellos soldados rusos que llegaban donde estaba un grupo de hermanos reunidos clandestinamente, y les decían: bueno, los que son cristianos, se quedan acá, los otros, los que no quieran morir por causa de Cristo, váyanse; y salieron muchos; y a los que se quedaron, les dijeron: ustedes son los verdaderos cristianos; se quitaron las armas y dijeron: ahora vamos a orar con ustedes; o sea, oraron con los que de corazón sincero estaban por el Señor.

Hermanos, esa es la hora final; el mundo cada vez nos hace las cosas más difíciles. La vez pasada vimos cómo el mundo va tomando decisiones, va pasando por encima de nosotros, y nosotros le vamos aceptando su conquista. Dice que el anticristo conquistará rápidamente; dice: sin tiempo, es decir, prácticamente por sorpresa; y la gente va a tener que sobrevivir, adorándolo; por eso es que no quieren que tú puedas sobrevivir, porque entonces no vas a ser obligado a adorar; pero la razón de todo ese control mundial es para forzar una adoración a Satanás y a sus instrumentos: la bestia y su imagen. Entonces, hermanos, ¿cómo no va a ser una tecla, una tónica, un mensaje del Espíritu a través de los ángeles, para la tierra: adorad a Dios, temed a Dios, no al hombre, dadle gloria a Dios, no al hombre? “Adorad a aquel que hizo el cielo”; ningún otro  de estos ha hecho el cielo; cuando ellos nacieron ya el cielo estaba hecho; cuando vinimos, todo ya estaba hecho. “Adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas”; ese es el principal énfasis del Espíritu; claro, no solamente hay que decir la verdad, también hay que defenderla.


La caída de Babilonia
Ustedes recuerdan que Pablo habla de predicar el evangelio, de enseñar el evangelio, pero también habla de defenderlo y de confirmarlo. Por una parte tenemos que decir cuál es la verdad, pero por otra parte tenemos que mostrar la mentira; pero primero mostrar la verdad, para que con los elementos de juicio de la verdad, podamos medir la mentira con todos sus encantos, y mostrar que son fraudulentos. Entonces, en segundo lugar, no en primer lugar, después del evangelio eterno, ahora viene el contraste. ¿Quién era la que pretendía ser la señora? Como dice la Babilonia, la gran ramera: estoy sentada como reina y no veré mal. No, sí verá mal, y la Biblia dice: dadle a ella como ella os ha dado, en el cáliz  en que ella preparó bebida, preparadle a ella el doble; entonces este es el segundo mensaje, pero no el primero, sino el segundo.

“8Y otro ángel, segundo, (deutero dicen los manuscritos) le siguió, diciendo: Ha caído, (¡ah!  cuando el evangelio es claro, la mentira es expuesta, y después incluso hasta los mismos cuernos de la bestia aborrecerán a la ramera y la quemarán con fuego; el mundo entero aborrecerá la religión que ha vivido en deleites y que se ha hecho a sí misma señora, y ha emborrachado a la gente) ha caído Babilonia la grande”; la Palabra no dice ciudad, porque no se refiere solamente a la ciudad física de Roma sino al sistema de religión falsa que al final será un ecumenismo donde todas las cosas negativas ya están juntas. Hermanos, no piensen que esto es muy futuro, ya el B’nai B’rith, que es un brazo derecho de la sociedad luciferiana de los iluminati, ha financiado el ecumenismo, y la nueva era y todo este viaje del papa Juan Pablo II con los famosos rabinos y hasta brujos de Togo y sacerdotisas de la diosa Shiva de la destrucción, de pastores protestantes, gente de todas las religiones; fueron a Asís. Allá estaba el Dalai Lama del Tibet; van dizque a adorar a Dios. En el altar de la misa, donde está lo que los católicos llaman el sagrario y la custodia, lo quitaron y pusieron la imagen de buda, y el papa aceptó que la sacerdotisa de la diosa Shiva de la destrucción le colocara una marca en su frente, lo ungiera como adorador de Shiva, con ese puntito en la frente; yo tengo las fotos y el texto. Y luego en el libro “Signo de contradicción”, dice el papa Juan Pablo II  que todo hombre, quiéralo o no lo quiera, sépalo o no lo sepa, créalo o no, nace en un estado efectivo de redención; como quien dice, como Cristo murió por todos, entonces todos son salvos, aunque no quieran, ni sepan, ni crean. Eso es un error. Vemos, pues, que están validando todas las religiones y mezclando todo; eso es pura Babilonia, y es a instancias del Vaticano con la ayuda del B’nai B’rith, que reúne las internacionales judaicas; pero ellos están manejando estas cosas, el ecumenismo mundial. Los intereses del gobierno mundial necesitan un sacerdocio que le sirva a la causa de ellos, y lo tendrá; llegará a tener un líder, un falso profeta que hará grandes milagros, adorando a la bestia, y no sólo religiosa, sino también una bestia, un falso profeta en lo religioso, pero todo un imperio respaldando la política de integración comenzando en Occidente; la alianza occidental con cuernos de cordero sirviendo al ecumenismo mundial, al globalismo y a la adoración a Satanás.


Hermanos, el contraste, el telón de fondo del evangelio es la ruina de Babilonia; ese es el segundo mensaje. “Ha caído, ha caído Babilonia, la grande”. Jerusalén es la santa, porque a Dios lo que le importa es que sea santa; en cambio Babilonia, es la grande, porque en ella cabe todo espíritu inmundo, porque ella no es un templo santo, sino una guarida de aves inmundas, de todos los espíritus; todas las cosas caben ahí; la gente se piensa humanista, y mezcla todas las cosas en la olla; entonces ¿cuál es el siguiente mensaje? El cielo quiere que toda la tierra oiga: “Ha caído, ha caído Babilonia, la grande”. No Jerusalén la santa, no la mujer con el niño, sino el dragón con sus cabezas, la bestia con sus cabezas y la ramera sobre la bestia, y la otra bestia  con sus cuernos y la imagen de la bestia; pero empieza primero con Babilonia; porque primero es la religión. Dios le habla a los suyos; luego a los que dicen ser suyos sin serlo, y después sí habla al mundo que dice ser directamente de Satanás, o ateos; porque el anticristo también se levantará contra el pueblo de Dios; entonces aceptarán una divinidad humanística, algo político, algo sociológico; o pueden ser parapsicológicos.


Leamos Jeremías 51:7, que se relaciona aquí con el mensaje del segundo ángel. Aquí está hablando Jehová por boca del profeta Jeremías. “Copa de oro fue Babilonia en la mano de Jehová, que embriagó a toda la tierra; de su vino bebieron los pueblos; se aturdieron, por tanto, las naciones”. Babilonia es el instrumento para tener tonto a todos los pueblos; pero dice el otro ángel, el segundo, que ha caído; ya después, más adelante explica con más detalle; porque aquí lo dijo pero apenas en síntesis; ya los detalles más minuciosos están en Apocalipsis 17 y 18; allí está cuando se profetiza otra vez los detalles que aquí son introducidos; pero ya antes se había hablado de Babilonia.


Prohibición de adorar a la bestia y a su imagen
Pasamos al tercer ángel: “9Y otro ángel, tercero”; lo dice así: trítos, tercero; esa palabra “tercero” está en los manuscritos más antiguos; solamente en unos poquitos finales no está, por algún error, o le pareció superfluo a algún escriba; pero todos los antiguos lo dicen: “Y otro ángel”, otro, dice otra vez: alos, angelo, trítos; “kai alos angelo trítos”. “9Y otro ángel, tercero, (ese es el orden de prioridades, tercero) les siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe marca (karagma) sobre su frente o sobre su mano, (es “epi”, sobre, no “en”) 10él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado sin diluir”; esa palabra que dice “puro”, quiere decir “sin diluir”, porque antiguamente a las bebidas fuertes se les diluía con agua, o con soda, o con otra bebida; pero el cáliz de la ira de Dios, que son siete copas, siete tragos amargos para el mundo, es sin diluir. ¿Por qué? porque es la consumación de la iniquidad; el mundo entero unido en unidad, adorando a Satanás, rechazando a Dios, manteniendo control absoluto sobre las mentes, sobre los estómagos, sobre los bolsillos de todo el mundo, esa es la consumación de la iniquidad, por la que viene la consumación de la ira; entonces por eso dice el tercer mensaje: “Si alguno adora a la bestia y a su imagen”. Del evangelio pasó a Babilonia, la gran ramera, y de ahí  pasa sobre a quien ella cabalga, la bestia y su imagen. Aquí habla de adorar no sólo el sistema, sino también la persona que lo encarna, y también el sistema que lo representa, y también la imagen que lo representa.

Los emperadores eran los personajes del imperio romano, pero había estatuas que tenían que ser adoradas; así que cuando miramos esto de la bestia, de la otra bestia, de la imagen, tenemos que ver esos distintos aspectos. Primero el aspecto del imperio, cuando dice una bestia con siete cabezas y diez cuernos; lógico que esa no es una persona, pero claro que al final es encarnada por una persona.

Cuando habla de la otra bestia con cuernos de cordero, como es bestia, tiene que interpretarse como todas las bestias; y como todas las bestias son imperios, esa otra bestia con cuernos de cordero es el imperio final, es el imperio que dirige el mundo al globalismo, el que dirige al mundo hacia la economía unificada, el que hace que la gente esté marcada con el 666; que no pueda comprar ni vender sin ese sistema; es un todo; un imperio que se dice ser cristiano, pero no es cristiano; es el imperio de los últimos tiempos. ¿Cómo podía faltar Estados Unidos de América e Inglaterra entre los mapas de la Biblia, si ya está Egipto, está Asiria, está Babilonia, está Media, está Persia, está Grecia, está Roma? Ahora está la situación actual del mundo dividido en alianzas y a la vez unido; ¿cómo va a faltar un imperio tan importante como Estados Unidos con su aliado Gran Bretaña? ¿cuál fue el imperio que vino después de que la hegemonía estaba en Europa? ¿no pasó acaso a los Estados Unidos? ¿Acaso no es Estados Unidos una bestia con cuernos de cordero, igualmente con Inglaterra? El imperio anglo-americano es una bestia también; no podemos interpretar esa bestia sólo como una persona; es un imperio; pero al fin, claro, será representado en un falso profeta final que dirigirá la religión en función de la política y la economía, para adorar a Satanás; entonces esta imagen tenemos también que interpretarla en esos dos planos: en el plano físico y en el plano espiritual de un sistema.


Ahora, ¿cómo está ahora la tecnología? Que fácilmente puede proyectarse una imagen virtual del anticristo y aparecer aquí en medio de nosotros y en medio de todos los hogares. Eso ya lo puede hacer a través simplemente de los sistemas virtuales de computación; pueden proyectar a esa persona, aparecer aquí. Ya incluso hay películas donde esas cosas están siendo promocionadas para que la gente se vaya acostumbrando; de pronto están los espías, digamos de una determinada élite, y aparece el jefe entre ellos hablando, y luego se desaparece; parecía que estaba ahí, pero era una proyección virtual. El mundo está avanzando hasta un punto que va a querer controlar todo lo posible, hasta la propia conciencia de la gente; o sea que una imagen que habla y que se hace adorar, es ciertamente un imperio mundial que está sintetizado en un sistema mundial, pero encarnado en un personaje que usa sus métodos; así que debemos dejar abierta la interpretación de estas palabras a la situación final; porque las cosas como se van a presentar al final son las que le darán el cumplimiento final, y aun cumplimientos anteriores que eran apenas primeras proyecciones; pero la cosa como está ahora va a ser terrible, tanto que no habrá más terrible que esta, porque ya viene el Señor.


Cáliz de la ira sin diluir
Por eso el tercer mensaje es un reclamo a la gente y una advertencia: “Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe marca sobre su frente o sobre su mano, (todo está siendo organizado para que nadie pueda comprar ni vender, sino como lo tienen ellos clasificado para control total) 10él también...”; y cuando dice “también” es que está hablando a algunos que locamente están, como ya la vez pasada salió el primero, como nos dice todo el mundo, comprando en el supermercado con su mano marcada; ya el primero lo hizo; “él también”; están los que seguramente lo harán, pero cuando dice: “él también”, es como quien dice, había otros que no debían haber caído pero cayeron; “él también beberá del vino de la ira de Dios, (¡ay Señor! miren esa palabra) que ha sido vaciado sin diluir en el cáliz de su ira”.

Veamos otros versículos que nos hablan de este cáliz. Después veremos las copas con más detalle, pero para introducir miremos primeramente un poquito en Jer. 25:15, donde hay una expresión sumamente significativa: “Porque así me dijo Jehová Dios de Israel: Toma de mi mano la copa del vino de este furor, y da a beber de él a todas las naciones a las cuales yo te envío”; y aquí empieza a describir todas las naciones, y empezó por Jerusalén, los de las ciudades de Judá, luego pasa a Egipto, pasa a Uz, a Filistea, a Gaza, a Ecrón, Edom, Moab, Tiro, Sidón y luego los reyes de las costas que están a ese lado del mar; y luego sigue Arabia, Zimri, Elam, Media,

“26a todos los reyes del norte, los de cerca y los de lejos, los unos con los otros, y a todos los reinos del mundo que están sobre la faz de la tierra, y el rey de Babilonia beberá después de ellos”.

El Señor les da de beber el cáliz de la ira a todos, a los cercanos, y empezó por Jerusalén; y los lejanos; ninguna nación quedará sin beber de las copas de la ira, del cáliz de la ira del Señor sin diluir; ¿por qué? porque todos se sometieron; dijeron: ¿quién como la bestia, quién podrá luchar contra ella? Y se le dio autoridad sobre toda tribu, lengua y nación y se le sometieron todos, excepto los santos del Altísimo y los israelitas convertidos que son destruidos a muerte, matados. Se nos dice que el anticristo vencerá a los santos y los matará; entonces descansan; es lo que viene a continuación en Apocalipsis. Pero antes de hablar del descanso de los santos habla de la falta de reposo, como contraste de los que no creen; porque es un contraste. Primero habla de los que adoran; pero sigue diciendo el verso 10: “y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y delante del Cordero”; delante de los ángeles santos y delante, vuelve a decir, delante del Cordero; es diferente; no en un mismo plano; “delante de los santos ángeles y delante del Cordero”.

Los que adoran la bestia no tendrán reposo
Este fuego y azufre aparece varias veces en la Biblia, especialmente en la Gehena, en el lago de fuego con azufre; entonces ¿cómo vamos a decir que la gente se muere y queda inconsciente, que es aniquilada para siempre? Eso no es lo que dice la Palabra; una persona aniquilada, pues, estaría reposando. ¿Muchos acaso no se suicidan para dejar de ser? Pero no es eso lo que dice la Palabra; dice aquí: “será atormentado con fuego y azufre, delante de los ángeles santos y delante del Cordero; 11y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche”. ¡Qué locura frenética! ¡Qué cosa horripilante! “No tienen reposo de día ni de noche”; porque el reposo sólo puede darlo Dios, y ellos aborrecieron al Padre, al Hijo, al Espíritu y a la Iglesia; entonces ¿cómo van a descansar? Si nadie puede descansar sino en Dios, ellos entraron en la locura de Satanás, en el peor manicomio que va a existir. “No tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre”. Hermanos, entonces, las personas sí sobreviven a la muerte de manera consciente; así como aquel rico Epulón que cayó al Hades, habló que estaba atormentado en esa llama, y habló de ese lugar de tormento, pidiendo que fueran a la tierra y avisaran a sus parientes para que no fueran a ese lugar; ese lugar es sólo el Hades y es tormento; pero aquí habla de fuego y azufre, o sea, de la Gehena, el lago de fuego y azufre, donde van a ir los que queden en el Hades, en el lugar de tormento.

La paciencia y la fe de los santos
“12Aquí”; en ese contexto, en un contexto de testimonio del evangelio, de denuncia de la caída de Babilonia, de resistencia abierta y clara contra la idolatría satánica, estatal, global. “12Aquí (así como en el capítulo 13:10, al final,  cuando había descrito a la bestia) está la paciencia y la fe de los santos”; ¿dónde? “aquí”; o sea, en medio de un sistema global que está contra Dios y que persigue a los santos; ahí es donde está la paciencia; es cuando las cosas son difíciles. No dice que los santos estarán en el cielo descansando, no, no. “Aquí está la paciencia y la fe de los santos”; aquí en el contexto del anticristo; “aquí está la paciencia y la fe de los santos”. “12Aquí está la paciencia de los santos, (y describe a los santos; ¿cómo son los santos en medio de los otros? Ya sabemos como son los otros, pero ¿cómo son los santos?) los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”.

Algunos han dicho que los que guardan los mandamientos de Dios se refiere a los judíos; y los otros, bueno, son los cristianos que se quedaron en la tribulación; pero eso de guardar los mandamientos de Dios no es sólo cosa de los judíos. Claro que en el Antiguo Testamento se habla de los mandamientos de Dios, pero en el Nuevo también; los apóstoles hablan a nosotros de guardar los mandamientos de Dios, no para ser salvos; sino porque somos salvos por fe, somos criaturas nuevas, hechos para buenas obras, entonces guardamos los mandamientos de Dios; los cristianos, no los judíos solamente; los judíos cristianos, pero cualquier cristiano de cualquier nación.


Vamos a ver eso en el Nuevo Testamento. Vamos al evangelio de Juan, donde están palabras propias del Señor Jesús registradas por el apóstol Juan 14:15,21. Dice el Señor Jesús a su Iglesia: “15Si me amáis, guardad mis mandamientos. 21El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él”. “El que tiene mis mandamientos”...; habla a los cristianos.


Pasemos a 1 Juan 5:3: “3Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos”. ¿Por qué? “4Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe”. Es guardar los mandamientos por medio de la fe; esa es palabra del Señor Jesús dicha por Juan; no sólo palabra de un Juan meramente humano, no; palabra de Jesús registradas por Juan, ¿amén? y lo dice después de la resurrección de Jesús y de la venida del Espíritu Santo; porque dice aquí: “¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?” (1 Juan 5:5). Habla de los que han nacido de nuevo; el que es nacido de Dios vence al mundo y guarda los mandamientos del Señor, que no son gravosos.


Ahora 2 Juan 6: “Y este es el amor, (a ver, ¿unas emociones muy bonitas? no; no dice que el amor son sólo emociones, no; este es el amor) que andemos según sus mandamientos (este es el amor). Este es el mandamiento: que andéis en amor, como vosotros habéis oído desde el principio”. Ese es el mandamiento propio del Cristianismo, que nos amemos unos a otros; pero, hermanos, no solamente Juan; nos habló Jesús por Juan; ahora nos habla Juan conforme a Jesús; y también Pablo, el gran Pablo que algunos piensan que es distinto que Juan, no; es el mismo evangelio. Pedro, Jacobo y Juan le dieron la diestra de compañerismo a Pablo, ¿amén? Es el mismo evangelio.

Dice Pablo en 1 Corintios 7:19. Noten, es Pablo el que habla: “La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es, (¿qué es lo que sí es?) sino el guardar los mandamientos de Dios”. Vemos que Pablo habla igual que Juan; la circuncisión del judío nada es; ser gentil no es nada. ¿Qué es lo que sí es algo? Haber creído en Cristo, nacer de nuevo y poder cumplir sus mandamientos; esto es lo que sí es: “el guardar los mandamientos de Dios”.

Bienaventurados los muertos que mueren en Cristo
Ahora pasemos a Apo. 14:13, y con esto termina este pasaje. Recuerden que este pasaje está incrustado en todo el capítulo 14, que forma una unidad; porque primicias, cosecha y vendimia es una unidad; son distintos aspectos de una misma unidad. Entonces el versículo 13, que aparece como digamos en el corazón de este pasaje, nos dice algo interesante en este contexto; porque claro, ha hablado de la bestia, de la imagen, de la caída de Babilonia y de que hay que temer a Dios; como quien dice, no a los hombres; o sea que no va a ser fácil. El anticristo matará a los santos; habrá una persecución de las peores. Hermano, si usted ha leído lo que han sido las persecuciones de los emperadores romanos, ¡es terrible! Si ha leído las persecuciones nazis, las persecuciones del comunismo, las persecuciones de la misma inquisición del romanismo y otras de los musulmanes, son terribles; pero eso no es comparable a la que viene.

Dice que no habrá peor tribulación como esta que viene. Hay hermanos que dicen que el anticristo hará parecer como un bebé buenito a Hitler y a Nerón, a Stalin y a toda esa gente; porque este es el peor, es la consumación final; llegará a ser el colmo que completará el número final de los mártires que han de ser muertos por el Señor. Es en ese contexto que dice: “13Y oí una voz que desde el cielo me decía (¡Aleluya! Cuando en la gran tribulación las otras personas querrán morir y no podrán, los mártires tendrán el privilegio de ser mártires para descansar): Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante (en ese tiempo final, desde que la hora del juicio está comenzando y avanzando hasta el final) los muertos que mueren en el Señor”. Los otros quieren morir y no pueden; los que no tienen el sello del Dios vivo, quieren morir y no pueden, pero éstos son bienaventurados. ¿Cuáles van a ser los bienaventurados del final?

“Los muertos que mueren en el Señor. Sí”; lo repite, ya lo dijo el cielo y ahora lo dice el Espíritu en la tierra, “Sí”, como quien dice: amén; las promesas de Dios son sí y amén. “Sí, dice el Espíritu, para que descansen de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen”. Esta preciosa bienaventuranza es la segunda bienaventuranza de las siete bienaventuranzas del Apocalipsis. “Estimada es a los ojos de Jehová la muerte de sus santos” (Slm. 116:15). Ustedes saben que hay las siete bienaventuranzas de Mateo 5, las bienaventuranzas que dijo el Señor en el Sermón del Monte; pero hay otras bienaventuranzas también del Señor en el Apocalipsis, y esta es la segunda; y terminamos citando esas siete bienaventuranzas. No las vamos a explicar. ¿Cuál es la primera bienaventuranza del Apocalipsis? Apo. 1:3:

“Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, (ahora estamos siendo bienaventurados, pero sobre todo) y guardan las cosas en ella escritas; (esto no hay que dejarlo perder y hay que obedecerlo) porque el tiempo está cerca”. Esta es la primera bienaventuranza.


La segunda es 14:13: “Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, para que descansen de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen”.

La tercera bienaventuranza está en 16:15: “He aquí, yo vengo como ladrón (lo dice todavía en plena sexta copa; en plena sexta copa todavía está anunciando la venida como ladrón; en plena sexta copa es derramada la ira; en plena tribulación; todavía anuncia que va a venir como ladrón). Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, (porque estos son tiempos de ensuciar) para que no ande desnudo, (como los laodicenses) y vean su vergüenza”.

La cuarta bienaventuranza está en el 19:9: “Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero”.


La quinta bienaventuranza; 20:6: “Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años”.


La sexta bienaventuranza está en el 22:7: “¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro”. Primero era el que lee y el que oye y guarda; al final es el que guarda, porque claro, si es al final, ya ha tenido que haber leído y oído. Entonces, la primera bienaventuranza es para meterse en la cosa; la sexta es para guardarla.


La séptima es la de Apo. 22:14: “Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad”.Esa es la séptima bienaventuranza.

“Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad”.


Entonces, hermanos, esa segunda bienaventuranza que vimos al final del mensaje de los tres ángeles, está en el contexto de estas siete bienaventuranzas del Apocalipsis. Vamos a parar aquí. Vamos a dar gracias al Señor. ☐