lunes, 3 de enero de 2011

JACINTO

JACINTO


"19Y los cimientos del muro de la ciudad estaban adornados con toda piedra preciosa. El primer cimiento era jaspe; el segundo, zafiro; el tercero, calcedonia; el cuarto, esmeralda; 20el quinto, sardónica; el sexto, sardio; el séptimo, crisólito; el octavo, berilo; el noveno, topacio; el décimo, crisoprasa; el undécimo, jacinto; el duodécimo, amatista". Apo. 21:19-20.

El undécimo cimiento del muro de la ciudad de Dios
Vamos a Apocalipsis 21:20, la séptima frase, pero vamos a orar: Padre, en el precioso nombre del Señor Jesús, nosotros miramos a Ti, Señor; somos como mendigos, todo te lo tenemos que pedir; te necesitamos; miramos a Ti, Señor, que eres nuestro Dios, que has hecho a los mendigos hijos y siervos, reyes y sacerdotes. Padre, te damos gracias por lo que eres, por lo que nos has dado; perdónanos y ayúdanos por la Sangre de Jesucristo; por tu Santo Espíritu, Señor, ayúdanos en esta noche mientras consideramos estos aspectos de tu Palabra; nuestra confianza está íntegramente en Ti; te damos las gracias, Señor; estamos en tus manos; en el nombre del Señor Jesús.
Hermanos, la séptima frase de Apocalipsis 21:20. dice "el undécimo, jacinto"; el undécimo cimiento del muro de la nueva Jerusalén es esta piedra preciosa que se llama hasta el día de hoy jacinto; en esa piedra está escrito el nombre del undécimo de los doce apóstoles del Cordero, el cual es el apóstol Simón el Zelote. Tenemos mucho que aprender también de la obra del Señor en este siervo suyo, como está representada por Dios en el jacinto; porque fue Dios el que le mostró esto a Juan, no fue Juan el que se lo inventó; esto no es algo originario de Juan, es algo que Dios hizo y se lo mostró a Juan; aquí no es el hombre el que pone los nombres, es Dios el que escoge las piedras y el que coloca los nombres que Él sabe sobre cada piedra.

Según las listas de los apóstoles, el apóstol número once de los doce es Simón el Zelote, y corresponde su nombre a la piedra de Jacinto. La tribu que tiene que juzgar el apóstol Simón el Zelote es la tribu de Gad. Ustedes recuerdan que el Señor Jesús les dijo a los apóstoles cuando le preguntaron: Señor, nosotros hemos dejado todo, ¿qué tendremos? y el Señor les dijo, entre otras cosas, que los que le habían seguido en sus pruebas, de cierto se sentarían en doce tronos juzgando a las 12 tribus de Israel; son doce tribus, son doce Apóstoles; por lo tanto cada Apóstol ha de juzgar a una tribu; como el Señor identificó las tribus con doce piedras e identificó a los apóstoles con doce piedras, pues a través de la piedra hacemos la correspondencia entre el Apóstol y la tribu. La piedra que aquí se llama jacinto, en el idioma hebreo es leshem; es la piedra que se traduce jacinto.


Clarificando las palabras
Antes de que entremos a estudiar el jacinto en la Biblia, propiamente la piedra y su sentido espiritual comparándolo con la vida y ministerio el apóstol Simón el Zelote, tengo que hacer unas aclaraciones acerca de la piedra jacinto en la traducción Reina-Valera 1960, que es la que estamos usando aquí. Resulta que cuando tú vas a la concordancia para buscar la palabra jacinto, encuentras que hay otros versículos en que aparece la palabra jacinto; pero cuando tú vas a confirmarlo con el idioma griego y con el idioma hebreo, el griego del Nuevo y el hebreo del Antiguo Testamento, ahí descubres que realmente la traducción no fue exacta; de manera que los hermanos que van a estudiar el jacinto basándose sólo en la versión Reina-Valera del 60, pueden cometer un error por causa de que donde aparece jacinto realmente son otras piedras, y donde aparece otra realmente es jacinto. Voy a tener que hacer estas aclaraciones primeramente: Vamos al libro de Ester 1:6, donde Reina-Valera tradujo jacinto. Ahí está hablando de aquella gran fiesta que hizo el rey Asuero, aquel banquete del que dice: "3En el tercer año de su reinado", y está describiendo todo el lujo de aquel banquete, y en el verso 6, dice: "6El pabellón era blanco, verde y azul, tendido sobre cuerdas de lino y púrpura en anillos de plata y columnas de mármol; los reclinatorios de oro y de plata, sobre losado de pórfido y de mármol, y de alabastro y de jacinto".

Cuando tú ves la palabra jacinto en la traducción de las piedras preciosas en Éxodo 28, aquí aparecen las 12 piedras en el pectoral del Sumo Sacerdote. En Éxodo 28:19, dice: "la tercera hilera, un jacinto, una ágata (o sea, calcedonia) y una amatista"; las palabras son: leshem para jacinto, shebu para calcedonia o ágata, que es una variedad de calcedonia, y ejelama para amatista; de manera que la palabra leshem en Exodo 28:19 fue traducida para la palabra jacinto; pero la palabra en Ester 1:6 donde se traduce jacinto la palabra no es leshem; la palabra hebrea allí es sojaret; sojam quiere decir sardónica u ónice; sojarot quiere decir mármol-ónice; Ester 1:6 de Reina-Valera tradujo jacinto; realmente el hebreo no dice leshem; dice sojaret; el sojam quiere decir ónice o sardónica, y con la terminación sojaret quiere decir mármol ónice. Cuando estudiamos la sardónica vimos que hay una especie de mármol ónice, y esa es la palabra real que aparece en hebreo en Ester 1:6; entonces, por favor, allí donde dice jacinto no es el real jacinto sino mármol ónice, sojaret; esto lo digo para que los hermanos que por sí mismos van a revisar y a estudiar estas cosas, no se confundan aquí en este punto. Vamos también al libro de Cantar de los Cantares 5:14; es precioso lo que dice allí; lástima que le pusieron la piedra equivocada en la traducción. A veces sin mala intención se traduce inconsecuentemente, porque son tres palabras diferentes, y las tres se tradujeron jacinto, pero realmente no son jacinto leshem; sojaret no es jacinto sino que es mármol ónice; y aquí donde, hablando del Señor Jesús, habla de las manos, de la acción del Señor, de la diligencia del Señor, allí dice: "Sus manos, como anillos de oro engastados de jacintos"; aquí tradujo Reina-Valera del 60, jacinto, pero realmente la palabra no es leshem en hebreo sino tarshish; o sea, crisólito. Allí en Cantares debe traducirse no jacinto sino crisólito; crisólito nos habla de la diligencia del Señor formado en su pueblo; y aquí aparecen las manos del Señor engastadas de crisólitos mostrando que no hay manos más diligentes que las propias manos del mismo Señor. Entonces cuando dice: "Sus manos como anillos de oro engastados de crisólitos; (tarshish) su cuerpo, como claro marfil cubierto de zafiros", entonces las manos del Señor aparecen asociadas con la piedra crisólito, que es la piedra que tiene que ver con la diligencia, con el trabajo eficaz; y justamente las manos del señor nos hablan de ese trabajo eficaz y de esa diligencia. La traducción correcta en Cantares es crisólito, porque la palabra hebrea es tarshish; entonces nos damos cuenta de que leshem, sojaret y tarshish son tres palabras diferentes: leshem, jacinto; sojaret, mármol ónice; y tarshish, crisólito. Ya estudiamos aquí la sardónica que habla del ónice, y el crisólito; hoy nos concentraremos entonces en el jacinto.


Ahora vamos a Apocalipsis; vamos a hacer primero una mención; después volveremos con más detalle, pero por ahora estamos clarificando las palabra. En Apocalipsis 9:17 también tenemos que hacer otra corrección, porque aquí no aparece jacinto en la traducción Reina-Valera del 60, pero sí aparece jacinto en el idioma griego original; entonces aquí donde dice zafiro en 9:17, tenemos que poner jacinto; dice así: "Vi en visión los caballos y a sus jinetes, los cuales tenían corazas de fuego, de jacinto y de azufre"; ahí la palabra es jyakinthos que quiere decir jacinto; en cambio la palabra zafeirus es la palabra zafiro; en el original griego allí no dice zafiro, sino jacinto; entonces la verdadera traducción aquí del verso 17 es jacinto. Claro que como el jacinto es una piedra que se encuentra donde también hay corindones tales como zafiros y rubíes, entonces quizá, como se encuentra entre los zafiros, lo pusieron como si fuera también zafiro; pero no, el zafiro tiene una composición muy diferente a la composición del jacinto, y otras características totalmente diferentes, y otro color. El zafiro pertenece a los corindones, en cambio el jacinto pertenece a los zircones, al grupo del zirconio; es un silicato de zirconio; el zirconio es el elemento característico del jacinto; el jacinto es una piedra de color rojo aurora, o rojo de la madrugada, de la mañana cuando sale el sol, de la aurora, de la mañana; ese rojo es como tirando a anaranjado, como tirando a fuego, como tirando a veces a amarillento; ese tipo de rojo vivo es el color del legítimo jacinto. Voy a mostrarles aquí para que los hermanos vean la fotografía del jacinto; después vamos a hablar  de Simón Zelote, y de los zelotes y algunas cosas; y luego vamos a hablar del jacinto, y cómo corresponde una cosa con la otra. En la fotografía que les voy a mostrar aquí en esta página al lado izquierdo, todos ellos son zircones de diferentes colores, pero este que es de color más rojizo, el zircón rojo, a ese es al que se llama jacinto;  este es el jacinto; los demás son otros zircones pero que tiene diferentes colores; pero el zircón que es rojo, a ese es al que se le llama jacinto, éste que aquí está; esta es la piedra que corresponde al apóstol Simón el Zelote, que corresponde también al mes undécimo, que es el mes de shebat, y corresponde a la segunda quincena de enero y a la primera de febrero, al mes undécimo; el número 11 en el calendario Bíblico y cósmico es el mes de sebat.


Características de Simón Zelote
La piedra del jacinto tiene unas características que se corresponden con las características de Simón el Zelote. Primero voy a hablarles esta vez, no de la piedra, sino del apóstol para que ustedes vean las características cuando veamos la piedra. Dios puso allí el nombre de Simón el Zelote.. El mes es de shebat ahí donde la hoja que distribuimos dice heshty hasar que quiere decir undécimo; el nombre propio es shebat. El jacinto es la piedra de la Nueva Jerusalén, del cimiento del muro, donde está el nombre de Simón; no solamente Simón; el Espíritu Santo quiso añadirle un apellido, y ese es muy especial; hay Simón Pedro, Simón Cefas, pero este es Simón Zelote; Mateo y Marcos dicen Simón Cananita, o sea Simón el celoso, el patriota de la tierra. Los zelotes eran la izquierda en el tiempo del Señor Jesús y los apóstoles; eran los nacionalistas; los que defendían el honor de la patria frente al imperialismo que los oprimía y que los dominaba. Los zelotes  fueron fundados por Judas el Galileo, al que ustedes encuentran allí en la Biblia; ustedes recuerdan de Judas el Galileo; vamos allí a Hechos 5: 37: "37Después de éste, (de Teudas, que es del que habla en el 36, después de Teudas) se levantó Judas el Galileo, en los días del censo, y llevó en pos de sí a mucho pueblo. Pereció también él, y todos los que le obedecían fueron dispersados".

Este Judas el Galileo se levantó en los días del censo de Cirino, o Cirenio, o Quirino; las distintas maneras de referirse al censo del tiempo del emperador Augusto, cuando el Señor Jesús iba a nacer; por causa de ese censo María fue con José a Belén para empadronarse; por causa de ese censo, en esos días se levantó este Judas el Galileo; ellos tenían como modelo a los Macabeos; ustedes saben que Antíoco Epífanes había oprimido a Israel, y los Macabaeos, especialmente Judas, pero varios empezando por el padre de ellos, Matatías, después Judas Macabeo, y los otros Macabeos, ellos hicieron una especie de guerra de guerrillas y libertaron al país del dominio griego, del dominio de Antioco Epífanes; ellos llegaron a ser una gran dinastía; después los Macabeos llegaron a ser la dinastía de los Asmoneos; ellos se llamaban también los Hasidim, los  puros, los separados, los que no querían mezclar las cosas impuras griegas sino que querían ser fieles al Dios del Antiguo Testamento, al único Dios, al Dios verdadero; ser fieles a la Ley, ser fieles a la Palabra, a las costumbres judías; y por lo que estaba haciendo Antíoco mezclando las cosas, entonces los Macabeos se rebelaron; en el caso de los Macabeos ellos triunfaron; entonces los zelotes querían ser también una especie de Macabeos pero contra los romanos; pero el Señor había dado el reino a los romanos hasta la venida de Cristo, según las profecías de Daniel, porque aparecen en Daniel 7 sólo las cuatro bestias; la bestia de Babilonia, el león; la bestia que es el oso, Medo- Persia; la bestia que es el leopardo, Grecia; y la cuarta y última bestia, Roma. Claro, le salen diez cuernos, le sale el cuerno pequeño, el anticristo, pero esto le sale a la cuarta bestia, que es la bestia de Roma.


La rebelión de los zelotes
Entonces Judas el Galileo se levantó con otro compañero llamado Saduco y organizaron como una especie de guerra de guerrillas al estilo de Judas Macabeo, y crearon realmente un caos, porque los romanos tenían unas legiones tremendas; mandaron a la legión décima fretensis y primero comenzaron por Galilea y recuperaron las ciudades de Galilea que los zelotes  se habían tomado; porque ellos no querían tener amos extranjeros; ellos luchaban por su patria; ellos no querían que los imperialistas extranjeros vinieran a robarles lo de ellos, y eran muy valientes, eran personas que realmente luchaban hasta la muerte, gente supremamente valiente. Josefo, el famoso historiador, era de los zelotes; él había sido de la facción moderada de los zelotes; había una facción que era la facción radical, y una facción moderada; la facción radical era dirigida por Juan de Giscala , y la facción moderada era dirigida por Simón Bargiora. Simón Bargiora y Juan de Giscala a veces inclusive con las dos facciones peleaban. Primero se tomaron Galilea, y se tomaron Masada; empezaron a tener éxito al principio. Hubo uno llamado Menagen Barjudá, que fue uno de los líderes zelotes; entre los zelotes  había una facción ultra radical, más radical que los radicales, que se llamaban los sicarios, porque la palabra sicario viene de un tipo de puñal que ellos acostumbraban a guardar y mataban a las personas judías que estaban asociados con los imperialistas; no solamente luchaban contra Roma, sino contra los judíos que ellos consideraban traidores, y los mataban; hubo cantidad de muertos por causa de la rebelión de los zelotes contra Roma.

Este Menagen Barjudá mató al sumo sacerdote, porque el sumo sacerdote les decía que por favor no se levantaran contra Roma, pues lo que iban a traer era mayores problemas; para que el país sobreviviera tenían que aprender a convivir; que pidieran decentemente los derechos, pero que no empezaran a pretender levantarse contra las legiones romanas porque los acababan; entonces, claro, este Menagen Barjudá mató al sacerdote; el sucesor de éste fue Eleazar su hijo; entonces por fin logró prender a Menagen; fue ajusticiado Menajen y hubo una especie de parada en cuanto al triunfo que tenían los zelotes. Los romanos recuperaron Galilea; Vespasiano, en ese tiempo antes de ser emperador, era general; él recuperó Galilea; ahí fue cuando Josefo se dio cuenta de que no podía luchar con los romanos; entonces Josefo, como era de la facción moderada, buscó la paz con los romanos; inclusive Josefo le profetizó al general Vespasiano que él iba a ser el próximo emperador; y justamente un año después de la profecía, esa profecía de Josefo se cumplió; de manera que Vespasiano llegó a ser el emperador, y le tuvo mucha consideración a Josefo; inclusive se lo llevó a Roma, y Josefo vivió en la casa de Vespasiano, y allá fue donde escribió "Las Antigüedades de los Judíos", "Las Guerras de los Judíos" y otras obras históricas que son sumamente importantes para conocer esa época.


Su sangre sea sobre nosotros
El hijo de Vespasiano era Tito; entonces cuando Vespasiano fue hecho emperador, quedó a cargo Tito de recuperar a Jerusalén; entonces Tito se trajo a Josefo para que Josefo hiciera la paz con los judíos, pero ninguno le quiso hacer caso, porque uno de los gobernadores de los romanos, que estaba en Siria, había cometido unas faltas muy graves contra los judíos; su  nombre es Cestius. Cestius había exigido que se le diera una buena parte de las ofrendas  del templo, ofendiendo la fe monoteísta de los judíos. Pilatos había introducido clandestinamente estatuas del emperador para ser adorado; claro, eso los judíos, que son monoteístas a muerte, ellos no lo aceptaron, y el mismo Eleazar que había sido moderado, se volvió contra Roma; declararon a Jerusalén independiente de Roma; y le tocó venir a Tito a cercar la ciudad de Jerusalén. Como se oyó que se estaban tomando la joyas del templo y se las tragaban, persona que agarraban la abrían para sacarle las joyas que pudiera tener; judío que agarraban lo crucificaban. Cuando crucificaron al Señor, los judíos habían dicho: "Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos". Jacobo el justo, el hermano del Señor, estuvo intercediendo por Israel de tal manera, que dice la historia de la iglesia primitiva que las rodillas las tenía como de un camello de tanto orar intercediendo a favor de Israel; y el juicio contra ellos, que ya estaba profetizado por Daniel y también por el Señor Jesús, se detuvo hasta el día en que mataron a Jacobo el Justo; el mismo día en que mataron a Jacobo Justo, las tropas de Vespasiano dirigidas por Tito, su hijo, entraron en Jerusalén; un promedio de quinientos judíos eran crucificados diariamente. Los romanos rodearon de cruces a Jerusalén. Los que habían dicho de Jesús: ¡Crucifícale! ellos fueron crucificados; un promedio de quinientos por día. Eso fue terrible. Ahí fue cuando los romanos se tomaron la ciudad, cuando no quedó piedra sobre piedra, porque por el fuego del incendio, el oro que estaba entre las piedras empezó a derretirse; entonces vieron que había oro y empezaron a sacar piedra por piedra para quedarse con el oro. Los romanos ofrecieron sacrificios al águila de ellos, al símbolo de ellos; fue una situación completamente terrible. Pero entonces otros de los zelotes dirigidos por Eleasar Benjair, se fueron otra vez a Masada y se encerraron en la fortaleza de Masada con agua y con alimentos; pero fueron otra vez rodeados por esta terrible legión décima fretensis de los romanos; los cercaron, pero ellos no se quisieron entregar, sino que tomaron la decisión de suicidarse; entonces echaron suertes sobre dos de ellos que eran los que tenían que atravesar a los demás; solamente dos mujeres y unos niños que se habían escondido en los almacenes, fueron los que quedaron para contar la historia. Pero eso fue terrible; ellos no quisieron perder la libertad ni entregarse a los romanos y se suicidaron; todo el grupo de ellos se suicidó. Los zelotes luchaban hasta la muerte; ellos no cedían. Cuando Josefo les decía, ellos no aceptaban nada; no aceptaban; ellos insistían, insistían, en liberar a Israel, a Judá, a Jerusalén de manos de los opresores romanos. Pero la mano del Señor estaba allí; Dios había dicho que Jerusalén sería destruida, que el pueblo de un príncipe que había de venir destruiría la ciudad y el santuario; lo decía Daniel; lo había dicho Jesús.

También justamente hubo un primer momento por allá en el año 66, cuando los zelotes lograron alejar a las tropas de Cestius; en ese momento los cristianos se acordaron de la profecía del Señor Jesús que les dijo: "20Cuando viereis Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado. 21Entonces los que estén en Judea, huyan a los montes; y los que en medio de ella, váyanse".  Ellos inmediatamente aprovecharon esa pequeña victoria de los zelotes  que hicieron retroceder a Cestius, y huyeron a Pella, a Jordania, que es Moab y Amón, como estaba profetizado. A Petra, la ciudad de Petra que se llama Pella,  allá huyó la mayoría de los cristianos y se libraron de esa destrucción terrible de Jerusalén, de la cual Josefo fue un testigo directo y cuenta cosas terribles. Josefo nos habla de este Judas el Galileo, nos habla de los zelotes, de todas estas cosas que les estoy diciendo. Esto es para entender un poco más lo que quiere decir zelote: celoso, un hombre tipo izquierda, de guerrilla, que quiere defender el país, como los hay aquí, defender el petróleo, defender la soberanía, y levantarse contra quien sea, y también matar a los mismos del país que están aliados con los imperialistas.


Equilibrio social en la Iglesia
Ustedes recuerdan, hermanos, que el Señor compara a la Iglesia con un candelero; La Minorá, un candelero, tiene siete brazos; uno, la caña central; tres a un lado y tres al otro lado, los siete brazos; ese candelero representa al pueblo del Señor. En el Antiguo Testamento Israel está simbolizado por una Minorá, por un candelabro, un candelero, como aparece en Zacarías 4; y también en el Nuevo Testamento la Iglesia, cada iglesia de cada localidad está representada por un candelero; y el candelero tiene equilibrio porque tiene brazos a la derecha y a la izquierda; si tuviera sólo brazos a la derecha, no habría equilibrio; si tuviera sólo brazos a la izquierda, tampoco habría equilibrio. El Señor pudo reunir entre sus apóstoles a la ultra-derecha y a la ultra-izquierda, como Mateo el publicano, que era el peor enemigo de Simón el Zelote; antes de ser apóstoles, Mateo el publicano representaba a los traidores; los zelotes los llamaban traidores, porque ellos trabajaban en connivencia con el imperio; pagaban impuestos adelantados al imperio y luego cobraban los intereses al pueblo; es decir, ellos eran el instrumento de la opresión del imperialismo romano sobre Judea; entonces los publicanos eran odiados; y el Señor llamó a un publicano, y el Señor llamó a un zelote; o sea, a los dos brazos del candelero; el candelero tiene centro, centro derecha, centro izquierda, derecha e izquierda, ultra izquierda y  ultra derecha; ya están todos representados en la Iglesia; el Señor salva a toda clase de personas; el Señor salva banqueros, el Señor salva también guerrilleros; el Señor es capaz de salvar a todo tipo de personas y reconciliarlas en Él, porque Él es justo, correcto; Él no se ladea para ningún lado; Él está representado por esta caña central del medio que sostiene todos los brazos; pero fíjense, existe una facción de izquierda dentro de la Iglesia; debido al carácter de algunas personas, debido a su personalidad, esa personalidad está reflejada en el jacinto. Les conté un poco de la historia de lo que eran los zelotes  para entender en qué estaba metido Simón, cuál era su ideología, cuál era su carácter y cómo el Señor logró convencer a Simón el Zelote; Jesús sanaba también a la hija del centurión romano, liberaba a las viudas, ayudaba a los pobres; le dijo a Pedro: Mete tu espada en su vaina, porque el que a espada mata, a espada muere; y Simón el Zelote al fin entendió a Jesús, siguió a Jesús y sirvió a Jesús.

Características del jacinto
Otro que viajó tremendamente fue Simón el Zelote; pero les voy a decir la historia posterior de Simón el Zelote después; ahora vamos a concentrarnos en el jacinto, porque el jacinto tiene unas características que nos muestran precisamente lo que está representado en Simón el Zelote. Entonces, como les decía, el jacinto pertenece al grupo de los zirconios; algunos escriben circonio con C otros con Z; si lo buscan y no lo encuentran con Z, búsquenlo con C; la fórmula del zirconio que es el jacinto es: Si, o sea silicio; O4, 4 de oxigeno; Zr, zirconio. Fórmula: SiO4Zr. Esa es la formula del zirconio. A veces tiene algunas pequeñas trazas, un 0,4%, una pequeña tracita de hafnio, que es un material diferente de la tabla periódica de los elementos; o torio; incluso uranio; y por lo tanto el jacinto es una piedra radioactiva; el jacinto es una piedra que tiene radioactividad por causa de esas pequeñas trazas ya sea de hafnio, o de torio, o de uranio; eso hace que la radiactividad a veces afecte principalmente las aristas; las aristas del jacinto son frágiles; por eso al jacinto hay que envolverlo en papel fino, para que no se rompan mutuamente las aristas porque son sensibles; las aristas del jacinto son muy frágiles, de manera que no pueden guardarse como otras piedras que se pueden guardar juntas en una cajita; transportase, no; el jacinto se tiene que envolver en papel fino, incluso para ponerlo al lado de otro jacinto; porque si se golpean, se desportillan las aristas; tiene radioactividad; es una piedra sensible y "explosiva"; ella se forma o cristaliza en forma de tetraedros. Siempre como con una especie de pirámide arriba y otra abajo; esos son los tetraedros; es la forma de tetraedros para arriba y para abajo como cristaliza el jacinto y los zirconios en general. El Señor escogió, no a los circonios en genérico, sino a la variedad jacinto, la que tiene el color que aparece en las corazas de los ejércitos en Apocalipsis 9; Mire nada menos dónde aparece el jacinto: en las corazas de los ejércitos; no es una cosa liviana; el Señor tiene esa clase de gente, esa clase de seres humanos, y también los salva, y también escribe su nombre en ellos, ¿verdad? 

También les voy a mostrar otro detallito del jacinto; voy a mostrarles otras piedras llamadas jacinto que aparecen en estas fotografías. Este es el jacinto llamado de Compostela; debido a que es jacinto rojo aurora, casi a todas las piedras que tienen un rojo aurora, a veces un rojo púrpura, les suelen llamar jacinto aunque no sean zircones; el nombre de jacinto se amplió a otros tipos de piedras que no son zircones; ésta que ustedes ven acá arriba que está en bruto, es la que llaman jacinto de Compostela; ésta que ustedes ven arriba ya como cristalizada como pirámide para arriba y como pirámide para abajo, esa es la piedra que se llama jacinto. La primera que vimos en la fotografía era preciosa, no estaba en bruto; era bien tallada; después hablaremos de cómo se talla el jacinto. El jacinto se forma también como una piedra intrusiva; es decir, una piedra que se forma lento en otras piedras, principalmente dentro del basalto; el jacinto tiene la característica de que nunca se forma a manera de masa informe; nunca está en una masa informe; ellos son bastante individuales.


Los jacintos se desarrollan dentro de otras piedras
Justamente la derrota de los zelotes  fue porque ellos no se coaccionaron entre ellos como hicieron los Macabeos; ellos incluso pelearon entre sí; eso fue lo que les causó la derrota. Los jacintos se desarrollan dentro de otras piedras, dentro del basalto, en el espacio que les queda dentro de esas grietas en otras piedras; las llenan totalmente; no dejan ningún espacio vacío; abarcan todo lo que pueden copar. También se encuentran en forma de cristales rodados; son rocas que se forman en las rocas ígneas; las rocas ígneas son las rocas magmáticas; allí tienen algunas trazas a veces microscópicas de jacinto; a veces, cuando salen esas piedras rodadas que quedan de una erupción volcánica, y quedan esas piedras allí, se los encuentra en forma de guijarros en los ríos, en los mares, a veces en la arena, la arena de los ríos, la arena de los mares.

La luz hace que nos conozcamos mejor
El jacinto a veces tiene una característica: hay lo que se llama el jacinto común, y hay uno que se llama el jacinto noble; el jacinto común es aquel al que le afectó demasiado la radioactividad de él mismo; su propia radioactividad lo hace común, lo hace turbio; le quita transparencia, aunque él se puede hasta fotografiar solo. Tú no necesitas fotografiarlo; tú lo pones en una película y la radioactividad del jacinto hace que él mismo se fotografíe con su propia luz; pero cuando hay la descomposición radioactiva, entonces eso produce que se disminuya la refringencia del jacinto; el jacinto tiene dos características muy curiosas: una es que tiene un poder de absorción inmenso; es una de las piedras de mayor absorción; justamente debido a esas trazas de uranio que tiene; entonces la absorción del jacinto, la capacidad de captar la luz y el reflejarla, es inmensa; el jacinto puede absorber la luz. Y tiene otra capacidad típica que se llama la birrefringencia, o sea doble refracción; cuando tú miras a través del jacinto, las cosas que son una se ven dos; se ven el doble; se ven más grandes de lo que son, y se ven el doble; esa es una característica del jacinto; el jacinto es birrefringente, tiene doble refracción; por este lado entra un rayo, y allá se ven dos lados; allá tiene sólo una arista, pero si la miras por este lado, se ven dos. Esta es una de las características con las cuales se sabe cuándo es un jacinto verdadero y cuándo es un jacinto falso; porque el verdadero tiene birrefringencia o doble refracción muy pronunciada; es decir, las cosas las vuelve dobles, las agranda y las duplica. Algunos llamados diamantes llegan a ser jacintos sin color; llegan a confundirlos con diamantes, y les llaman diamantes de matara; como si fueran diamantes; pero cuando realmente los prueban, no; porque el diamante es de refracción simple, en cambio el jacinto es de refracción doble. Ahí se nota que no es un diamante y se nota que es un jacinto auténtico o verdadero, por la gran absorción.

Aquí tengo las fotografías del índice de absorción; son éstas que están aquí. Cada piedra tiene un índice;  la piedra jacinto, ustedes ven que tiene más rayas que todos las demás; las demás no tienen tantas rayas como tiene el jacinto; el espectro del jacinto es muy especial y muy particular. Les dije que el jacinto se encuentra generalmente entre otras piedras preciosas, más que todo corindones; donde hay corindones, como decir el rubí o el zafiro, allí también hay jacinto; solamente que el jacinto tiene más peso que los corindones. Cuando tú los pesas una misma cantidad, un mismo tamaño, pesa más el jacinto que el mismo zafiro y que el mismo rubí; es decir, tiene un mayor peso; se le llama peso; entonces tiene más peso.

Hay otras piedras parientes del jacinto, ya no como las que vemos en las fotografías, sino que son rojas, amarillas, a veces azules que se llaman jargón; son incoloras, amarillentas, pero son parientes también del jacinto; son del grupo de los zircones. Otra característica que les decía: el jacinto de baja calidad es aquel que se dejó afectar por su propia radioactividad; entonces el que se dejó afectar por su propia radioactividad, pierde refringencia y pierde también refracción; es decir, refracción es para devolver, pero la birrefringencia quiere decir que hace ver doble; la refracción doble la va perdiendo, va disminuyendo la capacidad en la medida que es de menor calidad. El que es el jacinto noble, que es el que se usa en joyería, es muy apreciado; es el jacinto noble y es transparente, es traslúcido o es transparente; es diferente del otro jacinto. También el jacinto tiene las siguientes características: es rojo amarillento, rojo naranja, o rojo aurora; cristaliza en sistema tetragonal, pero tiene este detalle: los que van a pulir el jacinto, después de tallarlo viene la pulida; su formación es allí en rocas ígneas, ¿verdad? La expulsión, luego el tallado, la cocinada, porque de las piedras que más someten al fuego es el jacinto, porque el jacinto a veces es muy pardo; es de color pardo; entonces lo someten a dos quemadas; si con la primera no agarra lindo color, lo someten a una segunda quemada; pero las dos quemadas son medidas con cuidado,  porque el carácter del jacinto es que, o se pone incoloro, o se pone pardo; si no es la medida exacta, si es un poquito menos el calor, se vuelve color pardo, oscuro, turbio; y si se le pasa más de lo que se debe, también se pone pardo, o se pone incoloro; es decir, hay que tratarlo con la medida exacta, pero con sólo calor.

Ciertos grados de disciplina
Inclusive las fotografías de los hornos están acá; sólo se trata con calor; a veces es un pardo rojizo; para que sea un rojo mejor, lo someten a veces por una hora; observen: no puede ser más de una hora; lo someten a 1.450 grados de temperatura durante una hora, y ahí se vuelve cristalino, deja de ser turbio y pardo, y llega a ser cristalino. A veces, si es demasiado sensible, no se le puede poner 1.450 grados; entonces se le pone dos horas a 900 grados; se le ponen 900 grados de calor pero ya dos horas.

Como el Señor le dijo a David: Escoge qué prefieres, si caer tres días ante tus enemigos, o peste; lo que él escogiera; y él prefirió el castigo rápido y corto; que sea duro, pero rápido. Otros prefieren no, no quiero algo duro; prefiero de a poquito a poquito; entonces el Señor sabe cómo es la persona. A algunos los hace cristalinos rápidamente con mucho más calor; otros necesitan, en vez de una hora, dos horas, menos de calor pero más tiempo; si a algunos los trata duro pero rápido, a otros, que se dañarían si los tratan duro y rápido, entonces los tienen que tratar menos duro; menos durito, pero más tiempo; así se trata el jacinto.


El jacinto tiene un riesgo: cuando el jacinto se expone a un calor o a una radiación prolongada, es decir, más allá de la cuenta, él no lo soporta; quizás otros son más pacientes; hay personas que dicen: hasta aquí no más; es decir, hasta aquí no más.  Por eso hay que saber tratarlos, porque si se les somete al calor o a radiación prolongada, se vuelven otra vez pardos, se vuelven otra vez comunes.


Formación del carácter del creyente
La persona estaba siguiendo a Cristo, pero de pronto por una prueba que le pareció demasiado, reaccionó como si fuera un impío; reaccionó otra vez pardo; si no se sabe medir el calor y la prueba en la cual tiene que ser tratado, hay peligro; a algunos se le somete a un rojo vivo pero apagado; es decir, se calienta y luego se apaga; y algunos de esos toman colores azules, colores dorados, incluso incoloros; cuando quieren que tenga el color azul cielo, si con la primera metida en el horno quedó demasiado pálido y no tomó el azul del cielo, entonces viene una segunda horneada porque no agarró el color que necesitaba en la primera horneada; necesita una segunda horneada en hornos de arcilla refractaria que conservan el calor; ahí viene la segunda horneada, para que tome el carácter del jacinto. Cuando el jacinto es noble, es precioso, es transparente, y no tiene inclusiones; pero cuando el jacinto es más común, ese tipo de carácter muestra una especie de ángulos rectos, una especie de ángulo cuadriculares; si no es suficientemente transparente, se puede volver un poco legalista. Les voy a mostrar aquí cómo se ven las inclusiones internas, como marcos así; se ven dentro del jacinto común como en esta  foto aquí; acá ustedes ven unas líneas paralelas, y otras como si tuviera unos cuadros, unos cuadrados, unos marcos; son un poco cuadriculados por dentro cuando son de baja calidad; lo miras por dentro y tiene unas líneas cuadradas, como marcos, que nos habla de personas a veces un poco duras, un poco legalistas; cuando no han madurado, cuando son de baja calidad, cuando todavía son pardos, son así; pero cuando llegan a ser cristalinos, más preciosos, pierden esa característica cuadriculada interna y se ven transparentes; eso nos habla mucho; nos habla mucho que uno a veces es duro, es legalista, y necesita horneada para ser transparente y dejar de ser legalista; entonces, hermanos, esas son las principales características del jacinto.

Otra característica del jacinto, que vamos a ver ahora en Apocalipsis, es su florescencia; o sea, la luz que refleja cuando se le mira a través de un filtro, o cuando se le somete a rayos X, o a rayos ultravioletas; ellos reflejan una luz interna que no se ve a simple vista;  pero cuando tú lo miras por dentro a través del filtro, o con rayos X que penetran, entonces tiene una florescencia de color amarillo mostaza; el jacinto no es amarillo mostaza por fuera, pero por dentro es amarillo mostaza; y el amarillo mostaza es el color del azufre, que es con el que se hacen los explosivos; como es "explosivo" tiene un color amarillo. Entonces vayamos a Apocalipsis 9:17. Observemos un detalle; desde el verso 13, comienza el segundo ay; la sexta trompeta; es en el contexto de la guerra en que aparece el jacinto; leámoslo desde el verso 13 para tener el contexto más completo: "13El sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz de entre los cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios, 14 diciendo al sexto ángel que tenía la trompeta: Desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Éufrates. (Irak: en Irak es donde hay unos ángeles de destrucción, ángeles de guerra, ángeles que conducen al Armagedón a las naciones; están atados en Irak; en la sexta trompeta esos ángeles son desatados e inician la guerra del Armagedón) 15Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban preparados para la hora, día, mes y año a fin de matar la tercera parte de los hombres. 16Y el número de los ejércitos, de los jinetes (esos ángeles malignos llegan a conducir ejércitos;  enfurecen a los ejércitos de la tierra y los conducen al Armagedón; aquí en la sexta trompeta aparece este ejército de doscientos millones) de los jinetes era doscientos millones. Yo oí su número".


El jacinto y el Armagedón
En la sexta copa, éstos son llamados así. Ustedes saben que la copa se relaciona con la trompeta. Antes de continuar en el capítulo 9, veamos Apocalipsis 16:12 donde habla de la sexta copa: "12El sexto derramó su copa sobre el gran río Éufrates"; fijense en la relación de la sexta trompeta, que es el inicio, y la  sexta copa, que es la conclusión; aquí la trompeta inicia, la copa consuma: "el sexto derramo su copa (o su taza) sobre el gran río Éufrates y el agua de éste se seco, para que estuviese preparado el camino para los reyes del oriente"; no es sólo China, porque China es uno de los reyes del oriente, pero ahí está Corea del Norte, está Tailandia, Vietnam, Camboya, Laos, Birmania; son la Indochina, entre la India y la China. Hermanos, la principal fuente de jacinto es la Indochina. Todas las piedras preciosas se encuentran en distintos lugares, pero tienen sus determinadas fuentes; por ejemplo, la esmeralda; la fuente de la esmeralda es Colombia; Bogotá es la capital mundial de la esmeralda; y Bancok es la capital mundial del jacinto; la mayor fuente del jacinto es la Indochina, los reyes de oriente. También en Francia, en el Alto Loira, hay Jacinto; el país de la revolución.
Entonces, volviendo a la sexta trompeta, capítulo 9, llegamos a ese ejército de los doscientos millones, de los reyes del oriente; sólo China tiene un ejército de doscientos millones. "17Así vi en visión los caballos y a sus jinetes, los cuales tenían corazas de fuego, de jacinto (porque aquí no es zafiro, aquí es jacinto) y de azufre. Y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones; y de su boca salía fuego, humo y azufre". Ese color amarillo mostaza, es el color del azufre, color de los explosivos, de la pólvora; el azufre aparece en las corazas; la coraza es el pecho de estos ejércitos, y era de fuego;  el fuego es más rojo, y el azufre es amarillo; entre esos colores esta el jacinto, que es un rojo aurora, un rojo dorado, un rojo amarillento, un rojo como anaranjado; el fuego del combate, el fuego de la lucha, donde aparece el jacinto en las corazas de los ejércitos.

La tribu de Gad
Ahora, ¿cuál es la tribu que le corresponde a Simón el Zelote? Es la tribu de Gad . Vamos a la profecía acerca de Gad en Génesis capitulo 49:19. Miren lo que se dice de Gad, y vean si tiene que ver o no tiene que ver; Gad es la tribu que ha de juzgar Simón el Zelote. "19Gad, ejercito lo acometerá; más él acometerá al fin". Significa que es un guerrero. Ahora, en las cosas de Dios, hay que ser guerreros en el sentido positivo; Dios necesita guerreros, necesita gente de valor, gente de resistencia, como lo fueron los zelotes  hasta la muerte; ellos no cedían. Nótese que la tribu de Gad está relacionada con ejércitos; "ejercito lo acometerá, mas él acometerá al fin". ¿Se dan cuenta cómo se relacionan unas cosas con otras? Vamos también a Deuteronomio 33:20-21; allí están las bendiciones de Moisés a las 12 tribus; y en ésta cita  está la bendición de Moisés, ya no de Jacob, que es en Génesis, sino de Moisés a Gad en Deuteronomio. "20A Gad dijo: Bendito el que hizo ensanchar a Gad; como león reposa, y arrebata brazo y testa. 21Escoge lo mejor de la tierra para sí porque allí le fue reservada la porción del legislador, y vino en la delantera del pueblo; (un guerrero en la delantera del pueblo) con Israel ejecutó los mandatos y los justos decretos de Jehová". Ejecutó la ejecución, porque dice que tomó la delantera.

Gad, una tribu guerrera
Ustedes recuerdan que la primera tribu que se tomó la tierra al oriente del Jordán fue la tribu de Gad. Gad se tomó esa tierra y después no se quedó allí en la tierra, sino que dejó a sus hijos, su familia, y se fue a guerrear a favor de las otras tribus al occidente del Jordán; y recién cuando se habían tomado la tierra regresaron otra vez a Gad, que es lo que se llama Galaad; es la Transjordania, al norte de lo que es Amón y Moab; antes estaban Amón y Moab, Sehón rey de Hesbón, Og rey de Basán; a esos se los tomó la tribu de Gad; y la tribu de Gad era la que iba a la vanguardia de la guerra; cuando Israel se tenía que tomar la tierra los gigantes, el que fue a la vanguardia fue precisamente el que tenía que ir, Gad; y después, el que tomó la tierra y exterminó a los gigantes, a todos ellos, dejó a los suyos y se fue a seguir peleando con los otros hasta que otros tuvieran sus tierras; y recién después que los otros ya tenían asegurado lo suyo, volvió a su tierra. Por eso dice: "y vino en la delantera del pueblo". A veces se necesitan personas que vayan a la vanguardia, que tengan valor, que sean guerreros; y podemos ver lo mismo en Simón el Zelote. Ahora sí les voy a contar la historia de Simón el Zelote.

La historia de Simón el Zelote
Simón el Zelote, lógico, todo lo que se dice de los doce en el Nuevo Testamento, se dice de Simón el Zelote, que es uno de los doce; todo la misión que Dios les dio, cómo ellos podían predicar, echar demonios, resucitar muertos, sanar enfermos, e ir a todas partes de la tierra, eso lo tenían que hacer los doce, y abundante gracia sobre era sobre todos ellos; hacían prodigios, señales y milagros; eso también fue así con Simón el Zelote. Después de haber estado un tiempo Simón el Zelote en Judea, porque el Señor les dijo que fueran primero a Judea, Samaria y luego a lo último de la tierra, Simón el Zelote bajó a Egipto. A Egipto había bajado también Jacobo Alfeo, habían bajado también Mateo y Matías; pero Mateo, y Jacobo Alfeo se quedaron en Egipto. Mateo bajó hasta Etiopía; Tomás les acompañó en Etiopía, y después siguió hacia el Oriente por el Golfo y el Mar Arábico hasta la India; en cambio Simón el Zelote tomó el Occidente; se fue por todo el norte del África; después de recorrer todo lo que es Egipto; Simón el Zelote pasó a evangelizar en Libia, lo que hoy es Libia; después pasó a lo que antes se llamaba Cirenaica; hoy esos países del norte se llaman Túnez, Argelia, Marruecos; todo eso lo evangelizó Simón el Zelote hasta llegar a Mauritania; en todo el Norte del África el que estableció las bases del Cristianismo de los siglos II, III, IV y V, hasta antes de Mahoma, el cristianismo del norte de África, lo fundó Simón el Zelote; el cristianismo fue bastante fuerte allí; el que estableció las bases del cristianismo del norte de África, de Egipto, Libia, Mauritania, fue justamente Simón el Zelote. Después surgieron líderes fuertes en Cartago: Tertuliano, Cipriano; y por allí Donato, Ticonio y Agustin de Hipona. En el norte de África fue muy fuerte en el cristianismo primitivo; y el que puso las bases fue precisamente Simón el Zelote.

Arreglos de Dios en la historia

Después la Iglesia se dividió entre los donatistas y los católicos; y al dividirse, vino el juicio del Señor, porque Mahoma apareció en el siglo VII. En los años 600 y pico, y por la fuerza se tomó esos países del norte de África, y arrasó con el cristianismo que había; a la fuerza estableció el Islam.


Simón el Zelote cruzó el Mar Mediterráneo y pasó a las Galias; estuvo un tiempo en las Galias, y luego pasó a Britania, lo que hoy es la Gran Bretaña; o sea, Inglaterra, la zona sur de la Gran Bretaña. A la zona de Inglaterra pasó Simón el Zelote y estuvo evangelizando un tiempo, porque Dios sabe cómo mueve las fichas. El emperador Claudioa en 16 días se tomó el sur de Gran Bretaña, o sea Britania, y estableció las colonias romanas que hablaban el latín; ya los apóstoles para esa época hablaban no sólo el arameo; en ese tiempo el idioma que ellos hablaban era el griego y el latín, porque eso era lo que se hablaba en ese tiempo. Entonces fíjense en cómo Dios permitió que los romanos se tomaran el sur de Britania, donde estaba la civilización celta; todavía no estaban los anglosajones, que apenas vinieron en el año 410; antes estaban los celtas; todo lo que era Escocia, Inglaterra, Gales, Irlanda, era la cultura de los celtas; incluso en España, Dinamarca y el norte de Alemania estaba la cultura de los celtas. Esa cultura de los celtas fue vencida por los romanos en el tiempo de Claudio; y justamente el apóstol Simón el Zelote aprovechó de que había el idioma latín, y también había colonias judías, que habían sido expulsadas por Claudio; se habían ido a Britania; y también muchos soldados que eran cristianos, los aposentados, se iban al sur de Britania; eso lo aprovechó Simón el Zelote, y fue a evangelizar al sur de Britania. Él estuvo dos veces, dos períodos, evangelizando allí. Hay noticias de él en el libro de Nicéforo, también en la Historia Apostólica de Abdías de Babilonia, en el libro VI, pues tiene diez libros, habla de la historia de Simón el Zelote y de Judas Tadeo. Hay varias fuentes donde se cuentan estas historias. Después Simón el Zelote regresó otra vez a la Galia para encontrarse con Felipe. Ustedes vieron que Felipe estuvo en el Asia Menor. De allí envió Felipe a Simón el Zelote, a José de Arimatea, a doce hombres, a Britania, lo que hoy es Inglaterra, la parte sur; entonces llegaron a una ciudad que se llama Glastonbury; allí llegó José de Arimatea, Simón el Zelote, y los demás, y estuvieron evangelizando.


Pero alrededor, entre el años 60-62, por los errores que cometió uno de los generales romanos que estaba allí, que se llamaba Cato Decinus, este general, cuando murió el esposo de la reina de los celtas, llamada Boudica, eso lo cuenta el escritor Tácito en Los Anales de Tácito, entonces este hombre destruyó el castillo en vez de dejarlo a la viuda; lo que hizo fue quitarle las cosas y violó a las hermanas de la reina; es decir, lo que no habían hecho los otros romanos conquistadores, lo hizo éste. Los romanos se habían tomado en 16 días Britania cuando Claudio, porque los mismos bretones querían entrar en relación con el imperio, y tenían relaciones comerciales, entonces ellos se dejaron conquistar; pero cuando murió Claudio, y subió Nerón, Nerón rompió todos los pactos que había con Britania; y éste, Cato Decianus, cometió abusos; entonces la reina Boudica, de quien había muerto su esposo, y le habían violado sus hermanas y le habían destruido su palacio, organizó a los celtas, y se armó la más terrible revolución contra los romanos; empezaron a destruir ciudades. La ciudad Londinum, que quiere decir Londres, fue fundada por los romanos, fue arrasada totalmente por los celtas dirigidos por Boudica; y se armó una guerra donde destruyeron ciudades y se mataban unos a otros. Fue una cosa terrible, de tal manera que Roma tuvo que enviar otras legiones para pacificar y también masacrar a los celtas. Cuando Boudica vio que estaba todo destruido, se tomó un veneno y se suicidó. Entonces la situación de hizo tan difícil, que Simón el Zelote tuvo que salir de lo que era ya para ellos el límite del occidente conocido en la época. Él había llegado a los limites de occidente; tomó un barco y se vino por el Mediterráneo directamente otra vez al Medio Oriente.


La Historia Apostólica
Ustedes recuerdan cuando vimos a Tadeo, que él estuvo un tiempo en Fenicia; estuvo incluso enfermo, casi hasta morir Tadeo en Fenicia; Dios lo levantó de nuevo, y Simón el Zelote se unió con Tadeo. Cuando Tadeo volvió a Siria, a Mesopotamia, lo que es Babilonia, a lo que es Persia, a la parte que trabajó Tadeo ya la segunda vez en Siria y en lo que era Mesopotamia y el río Tigris, lo que hoy es Irak, le acompañó Simón el Zelote. Lo que era Babilonia, que se decía Mesopotamia de la época de los sumerios, y Persia, que hoy es Irán, al sur del Mar Caspio, todo eso lo estuvieron evangelizando ellos dos. Un discípulo de ellos que se llamaba Cratón fue el que escribió las historias de ellos; las pasó al latín Julio Africano; Abdías de Babilonia las incluyó en los diez libros Historia Apostólica. En el libro VI habla esta historia de la misión de Simón el Zelote con Tadeo en Siria, en Mesopotamia y en Persia.

Lucha con magos
Luego el apóstol Tadeo se fue para Armenia, y Simón el Zelote se quedó en Persia. Resulta que cuando Mateo estaba en Egipto y en Etiopía, había dos magos que se oponían a Mateo allá en Egipto y Etiopía; se llamaban Zaroes y Arfarxat; estos dos magos de religión pagana, pues Mateo prácticamente los anuló, y se fueron de Egipto justamente para Persia; allá se los encontraron otra vez Simón el Zelote y Tadeo por un tiempo, y fue un combate espiritual porque era una cosa terrible, la lucha espiritual de estos magos contra los apóstoles, y los apóstoles contra ellos. Una vez los magos hicieron una especie de encantamiento a unos abogados, para mostrar el poder que ellos tenían; y les quitaban la vista, y no veían; les quitaban el oído y no oían; o les quitaban el habla y no podían hablar; ellos por medio de demonios hacían eso, para decir que ellos tenían poder. Les tocó a Simón y a Tadeo orar para quitar el encantamiento de estos magos; y al hacerlo, estos magos les enviaron serpientes. Los apóstoles en el nombre del Señor se las regresaron a los magos, y las serpientes dañaron a los magos, y casi los matan; solamente que Simón oró para que no murieran, sino que se conviertan; incluso el rey casi mata a los magos; entonces se adelantaron a Persia. Cuando los apóstoles estaban en Mesopotamia, los magos se adelantaron a Persia y les prepararon un ambiente contrario; cuando llegó Simón, se encontró con ese ambiente totalmente contrario; entonces Tadeo se fue para Armenia, y Simón el Zelote se quedó en Persia en una ciudad que se llama Suanir.

Muerte de Simón el Zelote
Allá los adoradores del sol agarraron a Simón el Zelote para obligarlo a adorar al sol; entonces lo tuvieron preso; cuentan que esa noche un ángel se le apareció a Simón y le dijo que tenía que escoger entre dos cosas: u orar y caería el templo donde estaban adorando, donde ellos querían que él adorara, o si no que lo matarían a él; que el tenía que escoger entre las dos cosas. Le dijo al ángel que preferiría morir, porque los que podrían morir al caer el templo como cuando Sansón, podrían llegar a convertirse; que él preferiría morir y no que murieran los otros. Realmente mataron a Simón el Zelote; lo aserraron por el medio los adoradores del sol que no quisieron convertirse debido al prejuicio que sembraron estos magos; esa fue la muerte de este gran luchador. Vean todo lo que recorrió desde Judea al Norte del África, luego Britania, Galias, otra vez Britania, y luego al Oriente para encontrarse con Tadeo y seguir a Mesopotamia y Persia.

Valor de un guerrero
Fue realmente un luchador, un hombre de valor, un guerrero, que es lo que significa precisamente el jacinto: valor de un guerrero, de los que se necesitan en la casa del Señor, pero no con espada ni con ejército, sino con el Espíritu del Señor. Amen. Por último voy a decirles una cosa curiosa que les va a llamar la atención. El Señor, cuando creó a Lucero, que llegó a ser el diablo, permitió que él tuviera 9 piedras. Hay tres piedras que Dios no le dejo tener a Lucero; y si ustedes ven en Ezequiel 28 cuáles eran las piedras que tenía Lucero, Lucifer, el querubín protector que llegó a ser el diablo, hay tres piedras que él no tenía. Gad quiere decir fortuna; Aser, que es la tribu que juzga Juan, la calcedonia, quiere decir dichoso, feliz, bienaventurado; Isacar quiere decir recompensa. Como Satanás no es ni afortunado, ni dichoso , ni tiene recompensa, esas tres piedras: el jacinto, la calcedonia y la amatista, no le fueron concedidas a Satanás en el principio. Dios le dio 9 piedras que él tenía antes de caer, pero estas tres no se las dio. Es muy significativo.

Vamos a Ezequiel 28:13; ahí dice así: "13En Edén, en el huerto de Dios estuviste"; está hablando Dios de este querubín perverso; en el verso 14 dice: Tú, querubín grande, protector"; todo el resto desde el verso 13 hasta el 19 habla de Satanás; y dice en el verso 13: "13En Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de odem, (que aquí se traduce cornerina, que es sardio), pitheda (topacio), yahalom (que aquí traduce jaspe, realmente es crisopraso, que algunos le dijeron jade, aunque el jade no es lo mismo que el crisopraso; el crisopraso es menos denso y tiene una refracción diferente a la del jade, pero es parecido por el verde; yahalom lo traducen jade; realmente exactamente es crisopraso; donde dice jaspe es crisopraso; la palabra no es yashfe en hebreo sino yahalom), tarshish, (crisólito) y shoham (sardónica)"; ahí donde dice berilo, en hebreo shoham no es berilo; shoham es sardónica u ónice; y donde dice ónice es yashfe en el hebreo. Porque resulta que aquí, como lo hicieron no con la traducción exacta, por eso les digo las palabras más exactas en el hebreo; lo revisé; en el hebreo son : Odem (sardio), pitheda (topacio), yahalom (crisopraso), tarshish (crisólito), shoham (sardónica) yashfe (jaspe); ahí donde dice ónice es jaspe; sapir (zafiro); donde dice carbunclo es nefek, que quiere decir esmeralda; y donde dice esmeralda es berequet, que quiere decir berilo.

Estas 9 piedras se le permitieron a Lucero, que las tuviera en su propio ser antes de la caída; y todas estas piedras preciosas eran sus vestiduras; las cuales eran: sardio, topacio, crisopraso, crisólito, sardónica, jaspe, zafiro, esmeralda y berilo; esas 9 las tenía; pero hubo tres de las doce que Dios no se las dio; y lo curioso es que esas tres son las de la tercera hilera del pectoral. El número 3 es el número de Dios. La tercera hilera del pectoral tiene tres piedras que son: leshem, shebu y ejelama; y esas tres piedras de la tercera hilera no se le concedieron a Lucero que las tuviera. Las tres piedras de la tecera hilera corresponden a las tribus de Gad, Aser e Isacar. Gad significa fortuna. ¿Cómo se le va a conceder fortuna a Satanás? ¿Qué significa Aser? dichoso, feliz. Satanás no puede ser feliz. ¿Qué significa Isacar? recompensa; él no tiene recompensa. La tercera hilera del pectoral del Urim Tumin tiene esas tres piedras: jacinto, calcedonia y amatista; y esas tres piedras que son de Simón el Zelote, Juan y Matías, no se les concedieron al diablo que las tuviera. La Septuaginta, que es una antigua versión del hebreo, que a veces le añade cositas, porque la Septuaginta le añade los apócrifos, la Septuaginta le puso al diablo 14 piedras; el texto en hebreo sólo tiene las 9 piedras que leímos, pero la Septuaginta tiene catorce piedras; pero tampoco está el jacinto, ni siquiera en la Septuaginta. Las 14 piedras que tiene el diablo en la Septuaginta son: sardio, topacio, esmeralda, ántraca, zafiro, jaspe, arguirio, crisio, ligurio, ágata, amatista, crisólito, berilo, ónice. No aparece el jacinto, ni siquiera en la LXX. ¿Por que ? porque Simón el Zelote es un guerrero; representa la guerra de la Iglesia contra los principados y potestades; era un hombre de guerra.

Dios necesita hombres de guerra en la Iglesia. El aspecto de la guerra que luchó Cristo. Entonces la Septuaginta le añadió unas piedras, pero no aparece el jacinto en el Texto Masorético, que es el hebreo original, pues la Septuaginta en griego es una traducción; el texto original sólo tiene 9 piedras; ninguna de las tres de la tercera hilera, el número de Dios, aparecen en el diablo. Gloria al Señor. Vamos a parar aquí. ☐

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada