lunes, 3 de enero de 2011

LA APERTURA DEL CUARTO SELLO

LA APERTURA DEL CUARTO SELLO


“7Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: Ven y mira. 8Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra”. Apocalipsis 6:7-8.


Algo de critica textual

Vamos a la palabra del Señor; vamos a abrir allí en el libro del Apocalipsis, capítulo 6, donde estamos estudiando y espero que con la ayuda del Señor podamos tener el tiempo suficiente para considerar algunas notas que tengo aquí. Hoy llegamos al cuarto jinete del Apocalipsis; se encuentra en Apocalipsis 6:7-8. Vamos a leer de corrido y luego volvemos sobre nuestros pasos. “7Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: Erkou. (lo mismo que a todos los caballos anteriores) 8Y miré, (allí en Reina Valera, antes de “miré” falta la “y”; en el griego dice: kai eidou, “y miré”), y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra”. Es el Cordero el que dice que el libro está abierto; Él es el que abre el libro.


Un caballo verde pálido
“Cuando abrió (ese es el Cordero) el cuarto sello”. La palabra “cuarto” nos muestra un orden; estos sellos no están en desorden; estos sellos siguen un orden. Cuando el evangelio es rechazado y el pueblo del Señor es perseguido, entonces es justo delante del Señor pagar con tribulación a los que atribulan a su pueblo y a los que se apartan de Él; entonces primero, después del blanco, aparece cabalgado el rojo, aquel caballo de la guerra; a la guerra le sucede el hambre. Cuando hay guerra, cuando la guerra prevalece, también el hambre le sigue; por eso hay un orden; no aparece el hambre primero, aparece primero la guerra y después el hambre; pero también después del hambre aparece este siguiente jinete aquí que se llama Muerte y que el Hades le sigue; y el color que aquí aparece traducida como “amarillo”, la palabra en el griego es “clorós” [χλωρός], que es una palabra que se puede traducir más exactamente verde pálido, amarillento, o pálido, o lívido, o verdoso, amarillo verdoso, ceniciento, como de cadáver. En algunos pasajes, en otros contextos, la palabra “clorós” se traduce incluso “verde”, se puede traducir “verde”; pero no es ese verde hermoso de la vida el que aparece aquí en este caballo; es ese amarillo verdoso, ese pálido, ese color cadavérico; algunos lo traducen “ceniciento”, que es lo que significa esa palabra “clorós”; no es así bonito como en la bandera de Colombia que dice que representa las riquezas del país; esto representa otra cosa, la mortandad, la peste. La vez pasada estuvimos viendo, y por eso hoy no voy a repetir esos versículos que la vez pasada leímos, acerca de esas tres plagas que siempre aparecen: la espada, el hambre y la pestilencia; siempre aparecen juntas y casi siempre aparecen en ese orden: espada, hambre y pestilencia. La espada referida al caballo rojo; el hambre referido al caballo negro, y la pestilencia referida al caballo pálido, o lívido, o amarillento; digámosle “amarillo” con ese contexto.

Un jinete llamado Tánatos
Ahora, aquí no aparece sólo la pestilencia; la pestilencia es sólo una parte de este caballo; este caballo digamos comienza con la pestilencia, llevando la espada; como ustedes lo pueden ver aquí donde hemos leído, aparece de nuevo la espada, aparece de nuevo el hambre, pero aparece la mortandad; es decir, puede haber guerra, pero la guerra lleva a la muerte; puede haber hambre, pero el hambre lleva a la muerte; puede haber pestilencia o mortandad o enfermedad y eso lleva a la muerte. Aquí la palabra que aparece como “mortandad”, se puede traducir también como “peste” como “pestilencia”. Cuando al nombre del jinete se le llama “Muerte”, en el original griego se le llama “tánatos” [θάνατος] terminada con la letra ómicron [ο] y la letra sigma [ς], pero donde dice “mortandad”, dice “tanato” [θανάτω], terminando con la letra omega (ω); entonces esta mortandad es también mortandad de muerte; la pestilencia y la mortandad están relacionadas y lo mismo la Muerte. Muerte, pestilencia, enfermedad, hasta cadáver. Aquí estamos viendo el orden de estas palabras.

Tengo una serie de versículos aquí que ojalá pudiéramos tener el tiempo para poderlos ver, pero quisiera mostrar lo que la palabra del Señor enseña del por qué hay mortandad; no sé si voy a lograr leerlos todos, pero por lo menos se los voy a decir. Aquí hay varias razones en la Biblia por las cuales aparece la mortandad; una de ellas es la siguiente: Aparece mortandad por irritar a Dios y por incredulidad; eso está en Números 14:11-12; son palabras del Señor: “11Y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales que he hecho en medio de ellos? 12Yo los heriré de mortandad y los destruiré, y a ti te pondré sobre gente más grande y más fuerte que ellos”. Entonces vemos que el Señor hiere con mortandad por causa de que Él es irritado, a veces hasta por su propio pueblo, y también no se cree en Él, a pesar de las señales que Él ha dado. Él da esas dos razones: “¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán?”


El cuarto ser viviente: Un águila volando
Entonces ese caballo que es portador aquí de mortandad, es el cuarto caballo, es el amarillo. El primer caballo que es el evangelio, fue anunciado por el primer ser viviente semejante a un león; el segundo con rostro de becerro anunció la espada; el tercero con rostro de hombre fue el que anunció el hambre, porque la economía del hombre viene a desastre; pero este cuarto caballo es anunciado por el ser viviente que es semejante a un águila volando. El águila representa a los profetas en la palabra del Señor; el águila representa la visión profética y este ser viviente que es semejante a un águila, es el cuarto ser viviente; él tiene una visión y ve más allá de aquí de esta tierra; este ser viviente ve cuál es el nombre de ese caballo, él es el que lo muestra, él es el que representa esa orden de Dios: erkou, o sea, echa a andar, anda; Dios le permite a ese jinete de la Muerte y el Hades que le sigue, andar. El cuarto ser viviente es el que anuncia la cabalgata de ese caballo; el cuarto ser viviente es el águila volando, o sea, ejerciendo su ministerio, su soberanía, ejerciendo su función, y él es el que está mostrando lo que es la Muerte, que ya se sale de esta tierra, y lo que es el Hades.

La Muerte y el Hades
Ahí aparecen dos cosas que a veces por algunas personas son confundidas como una, pero son dos, son la “Muerte y el Hades”; como también aparecen estos dos en Apocalipsis 20:13-14: “13Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. 14La muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda”. La Muerte y el Hades serán lanzados al lago de fuego. Había muertos en la Muerte y muertos en el Hades. La palabra del Señor nos habla de las puertas de la muerte y nos habla de las puertas del Hades, y no son la misma cosa. Cuando murió aquel Lázaro del relato de Lucas 16, del rico Epulón, que murió primero Lázaro, dice que Lázaro fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; fue llevado; quiere decir que hay una distancia entre el momento que parte y el momento que llega; no apareció en el seno de Abraham, sino que fue llevado al seno de Abraham. Y también aquel rico se encontró en el Hades; la Biblia habla de la Muerte y del Hades; siempre están juntas estas dos expresiones. El Señor tiene las llaves de la Muerte y las llaves del Hades, y aquí hay un jinete que se llama “Muerte” y el Hades le sigue; es decir, los muertos continúan hacia el Hades o van a parar al Hades, pero existen las puertas de la Muerte y las puertas del Hades.

Acerca de la Muerte, en la Biblia se habla de varias cosas; en la Biblia se habla de la Muerte, acerca de la sombra de muerte. Voy a dar los versículos porque no los puedo leer hoy, pero para que quede registrado y ustedes lo puedan revisar después. Los versículos que hablan de “sombra de muerte” son: Job 3:5, Job 10:21-22, Job 24:17, Job 28:3, Job 34:22, Salmo 23:4, Salmo 44:19, Salmo 107:10,14, Isaías 9:2, Jeremías 2:6, Jeremías 13:16, Mateo 4:16 y Lucas 1:79; todos estos versículos son los que nos hablan de la “sombra de muerte”; ese es un aspecto: sombra de muerte; otro aspecto es las “puertas de la Muerte”; habla en plural, no es una puerta, sino que la persona está en la vida, muere y pasa la primera puerta de la Muerte, pero no dice que es una puerta, sino puertas. Para pasar de la vida a la Muerte es una puerta, y para pasar de la Muerte al Hades es otra puerta; por eso se habla de las puertas de la Muerte. La Biblia también habla de las cámaras de la Muerte; por eso habla en plural: “cámaras” y “puertas”.


Donde habla de las puertas de la Muerte son los siguientes versículos:  Job 38:17, Salmo 9:13 y Salmo 107:18, esos son los versículos  que nos hablan de las puertas de la Muerte; de manera que existen “sombra de Muerte” y “puertas de la Muerte”. El versículo que nos habla de las “cámaras de la muerte” es Proverbios 7:27: “Camino al Seol es su casa, que conduce a las cámaras de la muerte”. Tenemos que hacer el estudio de todo lo que la Biblia revela acerca de la Muerte; a veces nosotros tenemos una idea simple porque no hemos seguido atentamente todos los versículos que hablan del asunto. También la Biblia habla de las “ondas de la Muerte”; eso está en 2 Samuel 22:5: “Me rodearon ondas de muerte, y torrentes de perversidad me atemorizaron”.


La Biblia habla también de las ligaduras y de los lazos de la muerte; eso aparece en Salmo 18:4-5, Salmo 116:3, 2 Samuel 22:6, Proverbios 13:14 y Proverbios 14:27. Estos son los versículos que hablan de la ligaduras o de los lazos de la muerte. También se habla de los dolores de la muerte; eso está en Hechos 2:24; los dolores de la muerte. También se nos habla del “polvo de la muerte”. La primera vez que Dios menciona la muerte y el polvo es en Génesis: Polvo eres y al polvo volverás; eso está en Génesis 2:17 y Génesis 3:19, pero también se refiere al “polvo de la muerte” en el Salmo 22:15.

Entonces fíjense en todas las cosas relativas a la muerte: la “sombra de la muerte”, “las puertas de la muerte”, “las cámaras de la muerte”, “los dolores de la muerte”, “las sombras de la muerte”, “el polvo de la muerte”, “las ligaduras y lazos de la muerte”. También aparecen “los terrores de la muerte”; eso está en el Salmo 55:4. También en Hebreos 2:14 se nos habla del “imperio de la muerte”. En Job 18:13 se nos habla del “primogénito de la muerte”; si tú lees el contexto sabes quien es el primogénito de la muerte: los gusanos. La gente empieza a podrirse y le salen gusanos. Si lees el contexto, ese es el “primogénito de la muerte”.

También la Biblia habla de la muerte como pastor, la muerte pastoreando a la gente; eso está en el Salmo 49:14. Vale la pena con estas agrupaciones de versículos leerlos minuciosamente; yo no tengo el tiempo de hacerlo; yo lo he estudiado toda la semana, pero no lo podemos leer esta noche, pero se los voy dando para que queden registrados y después los hermanos los puedan revisar con más cuidado. De todas estas cosas habla la Biblia; al jinete de ese caballo se llama “Muerte”, pero existen “las puertas de la muerte”, “la sombra de la muerte”, “las ligaduras o lazos de la muerte,” “el primogénito de la muerte”, “los terrores de la muerte”, la muerte pastoreando.


Potestad sobre la cuarta parte de la tierra
El Cordero a la diestra del Padre, a quien el Padre le dijo: siéntate a mi diestra para que ponga a todos tus enemigos por estrado de tus pies, Él es el que abre el libro, el que desarrolla el programa para someter bajo las plantas de los pies de Cristo todas las cosas y para derribar toda potestad y señorío que se levanta contra Cristo. Lo primero que Él hace es enviar a cabalgar el caballo blanco del evangelio, pero la gente no lo recibe, entonces envía el caballo de la persecución, la muerte, y la guerra, el rojo; después entonces le sigue el caballo negro: el hambre, y a ese, al hambre le siguen las enfermedades, las debilidades, las epidemias, las mortandades; entonces todas estas cosas están incluidas aquí en ese cuarto caballo. Ustedes pueden mirar allí que aparecen todas estas cosas; en el versículo 8 del capítulo 6 dice: “y le fue dada”, o sea a la Muerte, “le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra”; gracias a Dios que no es sobre toda la tierra en este momento.

Recuérdese que los sellos son antes de las trompetas y las trompetas antes de las copas; por allá en las trompetas ya no es la cuarta parte, es la tercera parte, pero aquí es la cuarta parte. Los sellos se desarrollan en la trompetas y las trompetas se completan en las copas; por eso cuando tú lees las copas, los juicios son consumados.

Cuando lees las trompetas apenas los juicios son anunciados en el momento del juicio, pero mientras lees los sellos, estos caballos están cabalgando desde la ascensión de Cristo a lo largo de toda la historia de la Iglesia, cabalgando en esa dirección; los sellos cabalgan en dirección a las trompetas. Cuando termina el séptimo sello se abren las trompetas. Cuando estás en la séptima trompeta, se derraman las copas; o sea, los sellos cabalgan hacia las trompetas y de las trompetas se consuma su juicio anunciado en las trompetas, con las copas. Entonces, ustedes pueden ver acá que el segundo caballo era la espada, pero aparece también en el cuarto; el tercer caballo era el hambre, pero aparece en el cuarto y ya en el cuarto se le añade más, después de la palabra hambre y espada. Dice: “le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, (ese es el segundo) con hambre, (ese es el tercero, y ahora es el cuarto) con mortandad y con las fieras de la tierra”.


Razones de Dios sobre la mortandad
Ahora, voy a darles otros versículos, otras razones que Dios explica en la palabra, de por qué hay mortandad. La primera vez que aparece la palabra “mortandad” en la Biblia es en Éxodo 12:13, en el momento de la pascua; los que no estaban bajo la sangre del cordero, estaban sujetos a la mortandad; eso es muy importante entenderlo. En Éxodo 30:12 también Dios explica que el pueblo debe tener el pago del rescate para no estar sujeto a la mortandad; es el mismo principio citado del versículo anterior, bajo la sangre del cordero o bajo el rescate, el pueblo se libera de la mortandad. La mortandad viene cuando la gente no está bajo la sangre, ni ha sido rescatada o redimida; ahí están las razones primeras cuando aparece por primera vez la palabra “mortandad”; las razones primeras que aparecen en la Biblia para la mortandad es no estar bajo la sangre del cordero ni rescatado. Luego vimos ya en Números 14:11 donde Dios explica que por irritarlo a Él y por ser incrédulos, viene la mortandad. En Números 16:46; es un versículo que vale la pena leerlo; voy a leer apenas algunos, pero voy a citar todos los que tengo; sólo voy a leer algunos especiales. Números 16:46; está Israel en la jornada de Ceelata donde aconteció la contradicción de Coré, y allí en ese contexto dice el verso 46: “Y dijo Moisés a Aarón: Toma el incensario, y pon en él fuego del altar, sobre él pon incienso, y ve pronto a la congregación, y haz expiación por ellos, porque el furor ha salido de la presencia de Jehová; la mortandad ha comenzado”. Aquí vemos el mismo principio: para que la mortandad pare se necesita la expiación.

Sin  la sangre del cordero de la pascua hay mortandad, sin el rescate hay mortandad, sin la expiación hay mortandad; hay que entender por qué Dios le permite a la mortandad cabalgar sobre las páginas de la historia de la humanidad; y estamos viendo los versículos que dan las razones por las cuales Dios permite que haya mortandad. No hay que ver esa palabra “mortandad” y pasar de largo; hay que ver por qué razones Dios le deja cabalgar a la mortandad. Sigamos teniendo en cuenta entonces otros versos. Números 31:16 dice que hay mortandad por causa de la prevaricación. En Deuteronomio 28:21 en la lista de las maldiciones de los que no siguen al Señor con fidelidad aparece la mortandad; entre las maldiciones aparece la mortandad.

Primero explica Dios por qué vendrían bendiciones: si la gente recibe Su palabra y la gente lo sigue, la consecuencia son las bendiciones; si la gente se aparta, no tiene en cuenta Su palabra, entonces le vienen las maldiciones; entre esas maldiciones aparece aquí en Deuteronomio 28:21, la mortandad.


En Josué 22:17 allí dice que la mortandad vino por la maldad de Peor. Ustedes recuerdan el banquete de Baal-peor, allí cuando hubo aquel ecumenismo, cuando el pueblo del Señor se mezcló con las moabitas, comenzaron a fornicar y a ofrecer sacrificios a los ídolos de las moabitas y de las madianitas; entonces por causa de eso vino mortandad. ¿Cuándo paró la mortandad? Cuando Finees juzgó el pecado, entonces Dios paró la mortandad. Mientras el pecado no es juzgado la mortandad puede cabalgar. Erkou, o sea, ven, cabalga; no es la traducción: “ven y mira”, sino “ve, anda, echa a andar”; eso es lo que dice el griego.


En 1 Samuel 6:19 hay otra razón por la cual hay mortandad: vino mortandad a los filisteos porque fueron atrevidos en mirar el arca; es decir, cuando las cosas sagradas se toman descuidadamente, sin reverencia, sin santidad, entonces viene la mortandad; manipular las cosas santísimas de manera sucia, inmunda, natural, carnal, acarrea la mortandad; la mortandad vino sobre los filisteos porque miraron el arca descuidadamente; con su curiosidad natural metieron la mano, entonces les vino la mortandad, les vinieron tumores, les vinieron ratones que los mordían, de tal manera que echaron el arca, que se devuelva, y pusieron tumores de oro y ratones de oro como para expiar su temeridad. Por la temeridad de tratar cosas santas sin cuidado, sin reverencia, viene mortandad.


La idolatría también causa mortandad
Otra razón: 2 Crónicas 28:5; la razón que aparece allí es la idolatría; por causa de la idolatría, Dios le permite cabalgar a la mortandad. Ahora, la idolatría no es solamente adorar muñecos de palo, de yeso, de oro, muñecas, no; cualquier cosa que pongamos en primer lugar que el Señor, cualquier cosa por la que sigamos alejándonos del Señor por seguir a eso, eso llama la mortandad. Debemos volvernos siempre al Señor; que el Señor sea el primero, que no haya ningún ídolo entre el Señor y nosotros porque de otra manera la palabra muestra aquí en 2 Crónicas 28:5 que mortandad viene también por causa de la idolatría. El Salmo 106:15,28, también relacionado con el anterior, dice que la mortandad viene por los deseos desordenados; cuando tenemos un deseo que no podemos controlarlo y nos desordena la vida, es decir, nos volvemos esclavos de ese deseo, no podemos controlarlo; claro que lo natural tiene deseos naturales, pero cuando es desordenado, cuando no podemos controlarlo con dominio propio, eso es otra de las causas de la mortandad.

Amós 4:10 dice que Dios permite la mortandad con el objetivo de que la gente se vuelva a Dios. Dios permite la mortandad para que la gente se vuelva a Dios. Habacuc 3:5,8 es una profecía que habla de la segunda venida de Cristo, pero dice que antes de venir Cristo hay algo que viene delante de su rostro y dice que es la mortandad.

Leamos el contexto de Habacuc 3:3-5,8: “3Dios vendrá de Temán; y el Santo desde el monte de Parán. Su gloria cubrió los cielos, y la tierra se llenó de su alabanza. 4Y el resplandor fue como la luz; rayos brillantes salían de su mano; y allí estaba escondido su poder. (Él está mostrando la venida del Señor en gloria, pero antes de Él venir en gloria hay un precursor que viene primero) 5Delante de su rostro iba mortandad, y a sus pies salían carbones encendidos. 8Te airaste, oh  Jehová, contra los ríos? (¿recuerdan aquella trompeta que caerá sobre la tercera parte de los ríos?) ¿Contra los ríos te airaste? ¿Fue tu ira contra el mar cuando montaste en tus caballos, y en tus carros de victoria?” Aquí tú ves que en el contexto de la venida del Señor y del juicio del Señor aparecen estos caballos cabalgando. “¿Montaste en tus caballos, y en tus carros de victoria?”


Ahora, hay un versículo interesante que lo dejé para el final porque éste nos ayuda y vamos a leerlo directamente. Salmo 91; ese Salmo que el diablo usó para tentar al Señor; de todas maneras es inspirando cuando lo separamos de la intención y manipulación del diablo. El versículo 6 habla de mortandad. Miren la promesa del Señor al que mora en su presencia, aquel que vive en su presencia; dice: “4Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad. 5No temerás el terror nocturno, ni saeta que vuele de día, 6ni pestilencia que ande en oscuridad, ni mortandad que en medio del día destruya”. Este caballo es el cuarto, no es el primero; Dios envía primero el evangelio. El Señor ascendió, derramó su Espíritu, envió a su Iglesia, envió a sus siervos y la gente debía recibir al Señor, Su palabra; pero no lo recibieron, sino que persiguieron a Su pueblo; entonces viene la guerra. Por cuanto atribularon al pueblo del Señor, Dios los atribula a ellos; viene la guerra; después de la guerra viene el hambre; Dios tratando con la humanidad para derribar todo otro reino que no se sujete a su Hijo. Él está sentado a la diestra del Padre para poner a andar el programa de Dios; primero es el evangelio, pero la gente no lo recibe, entonces Dios usa la guerra no para destruir sólo, sino para llamar la atención.

Acabamos de leer que Él permite la mortandad para que la gente se vuelva a Dios; pero si no se vuelve, el caballo sigue cabalgando, el rojo se vuelve negro, digámoslo así, y el negro se vuelve amarillo; no es que se vuelva, son cuatro diferentes, pero queriendo decir la sucesión de las cosas, ¿amén?


Caminos de muerte
Ahora vamos a ver con respecto a la muerte unos versículos que son importantes. Está en Proverbios 12:28, también en este contexto para ser guardados de la mortandad. A Proverbios 12:28 lo relacionamos con el Salmo 91. “En el camino de la justicia está la vida; y en sus caminos no hay muerte”. Porque así como la Biblia habla de sombra de muerte, lazos de muerte, puertas de la muerte, ondas de la muerte, también habla de los caminos de la muerte. “Hay camino que al hombre le parece derecho, pero su fin es caminos de muerte” (Pr. 14:12). La Biblia habla de los caminos de la muerte; pero para no seguir los caminos de la muerte, dice acá que en el camino de la justicia está la vida, y en sus caminos, los de la justicia, no hay muerte; cualquier otra cosa que sigamos menos a Cristo que es la justicia de Dios, cualquier otra cosa distinta de Cristo como la justicia de Dios, es muerte.

Cristo nos libra de la muerte
Vamos al Nuevo Testamento para enriquecer esto también; al evangelio según San Juan 8:51-52; en este contexto del caballo de la muerte y de la mortandad estos dos versículos son un consuelo de Dios, y tenemos que agarrarnos de ellos porque ciertamente esos tres caballos ya están cabalgando en la tierra y cabalgarán cada vez más fuertes hacia las trompetas y las trompetas hacia las copas. Entonces en Juan 8:51-52 habla el mismo Señor Jesús, y dice: “51De cierto, de cierto os digo, que el que guarda mi palabra, nunca verá muerte.

52Entonces los judíos le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio. Abraham murió, y los profetas; y tú dices: El que guarda mi palabra, nunca sufrirá muerte”. Tú dices; ¿qué dice el Señor? El que guarda mi palabra nunca sufrirá muerte. Entonces, qué hermosas estas palabras frente a este caballo, ¿no? Si seguimos al Señor no hay necesidad del otro, pero si no lo seguimos fielmente o si el mundo de ninguna manera le sigue, Dios permite que cabalgue la guerra, que cabalgue el hambre, que cabalgue la mortandad, la muerte, y le sigue el Hades; pero hay otro instrumento que Dios usa y que vamos a analizar ahora.


Las fieras de la tierra
También tengo una serie de versículos que se los voy a tener que decir así a grandes rasgos porque no tengo tiempo para leerlos. Aquí aparece en el capítulo 6 de Apocalipsis en el versículo 8 otro detalle: Con las fieras de la tierra. “Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de las tierra”.

Este libro resume todo el programa de Dios; cuando en este libro terminan de ser abierto los siete sellos, los reinos del mundo han llegado a ser de Dios y de su Cristo; o sea que el Señor se sienta a la diestra del Padre, y comienza a echar adelante su programa y comienzan a suceder estas cosas; pero una cosa que siempre Dios ha usado en el juicio junto con la espada, junto con el hambre y la pestilencia, son las fieras, las bestias feroces de la tierra, y a veces hasta los insectos. Entonces, quiero mostrarles unos versículos para que mis hermanos vean cómo Dios ha usado repetidas veces diversas clases de animales para juzgar el pecado.


No podemos pasar por estos versículos de largo. Aquí dice que Dios utiliza el caballo de la muerte con las bestias de la tierra; hoy se enfatiza mucho la ecología y se está dejando a todas las fieras libres, pero yo estoy diciendo para qué están quedando libres esas fieras.

Vamos a ver esos versículos que hablan de las fieras de la tierra. En primer lugar, vamos a ver los versículos, aparte de Génesis, donde dice que Dios en el quinto día hizo los peces del mar, los animales marinos y ciertas aves marinas; y en el sexto día, además del hombre, hizo las bestias de la tierra que se mueven sobre la tierra, las serpientes, etc. y también aves de la tierra. Hay, pues, otros versículos que sí quiero que los leamos. Por ejemplo, Jeremías 27:5; vamos a leerlo antes de ver cómo Dios utiliza los animales para juzgar. Jeremías 27:5 dice así: “Yo hice la tierra, el hombre y las bestias que están sobre la faz de la tierra, con mi gran poder y con mi brazo extendido, y la di (di la tierra, di la faz de la tierra) a quien yo quise”. Dios reparte la tierra a las diferentes especies, y a veces, así como para bendecir, Dios aleja las fieras, para castigar permite que las fieras vengan.


Leamos también el Salmo 50:10-11: “10Porque mía es toda bestia del bosque, y los millares de animales en los collados. 11Conozco a todos las aves de los montes, y todo lo que se mueve en los campos me pertenece”. Aquí el Señor está declarando que Él es el Señor de todo, que Él hizo todo y que Él conoce todo, como dijo el Señor Jesús: “¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin la voluntad de vuestro Padre” (Mt. 10:29); o sea que la voluntad soberana de Dios está en el control de los animales de la tierra.


Ahora, vamos a ver unos versículos que hablan de cuando el Señor bendice a través de los animales; los versículos de la bendición, es decir que si somos fieles al Señor, el Señor nos bendice en relación con los animales.  Vamos a leer algunos de ellos en Levítico, donde aparecen las bendiciones. Levítico  26:6; en el versículo 3 dice las razones: “3Si anduvieres en mis decretos y guardaréis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, 6Yo daré paz en la tierra, y dormiréis, y no habrá quien os espante; y haré quitar de vuestra tierra las malas bestias, y la espada no pasará por vuestro país”. Observen: Dios aleja la espada, aleja las bestias de la tierra, si su pueblo le es fiel.


Otro verso en ese mismo sentido está en Job 5:22. Estas son palabras de Elifaz temanita; en el contexto habla de los fieles; si leen todo el capítulo ven que Elifaz temanita está hablando en el contexto de los fieles. Él dice en el verso 22: “22De la destrucción (ahí está la espada, el segundo caballo) y del hambre (tercer caballo) te reirás, y no temerás (cuarto caballo) de las fieras del campo; 23pues aun con las piedras del campo tendrás tu pacto, y las fieras del campo estarán en paz contigo”. Si eres fiel, Dios aun con las fieras hizo pacto. Cuando dice: “aun con las fieras”, quiere decir que no son sólo las piedras, quiere decir que aun con los animales, pero aun con las fieras. Con los seres muertos, cuánto más con los seres vivientes, ¿amén?


Leamos el Salmo 74:19; es de Asaf. Dice así una oración: “No entregues a las fieras el alma de tu tórtola, y no olvides para siempre la congregación de tus afligidos”. Esta oración de Asaf inspirada por el Espíritu Santo está confesando la soberanía de Dios; es Dios el que entrega a las fieras o el que mantiene las fieras lejos; aunque esto tiene también un sentido espiritual. Un último versículo en este mismo sentido: Isaías 35:9; allí dice el Señor hablando del futuro glorioso de Sion: “No habrá allí león, ni fiera subirá por él, ni allí se hallará, para que caminen los redimidos”. En este mismo sentido dice Ezequiel 34:25,28: “25Y estableceré con ellos pacto de paz, (viene hablando de los redimidos, de las ovejas) y quitaré de la tierra las fieras; y habitarán en el desierto con seguridad, y dormirán en los bosques.

28No serán más por despojo de las naciones, ni las fieras de la tierra los devorarán; sino que habitarán con seguridad, y no habrá quien los espante”. Esos son los versículos positivos para los fieles; el Señor echó primero a andar el caballo blanco; ¡ah! pero no quieren, entonces viene el amarillo, el pálido, el lívido, el clorós, el hippos clorós [ίππος χλωρός], caballo amarillento; entonces vienen los siguientes versículos.


Invasiones de animales
Voy a decirles los versículos donde Dios utiliza distintas clases de animales para juzgar. No tenemos tiempo de leerlos todos, pero les voy a decir los animales que Dios ha usado y usará para juzgar. Ya vimos que si somos fieles, el Señor hace pacto con nosotros manteniendo las fieras en su lugar y estando en paz con ellos, como en el Milenio; el niño jugará con la víbora, la oveja comerá pasto con el león, pero eso es en el Milenio; para los finales de la tierra es diferente. En Éxodo 23:28, Dios juzga con avispas, Dios utiliza las avispas para juzgar. En el Salmo 78:45, Dios utiliza a las moscas para juzgar, a las ranas, a las orugas y a las langostas. ¿No han visto en los noticieros que ahora hay invasión de langostas en Siberia? ¡Terrible! Dios utiliza estos animales: moscas, ranas, orugas y langostas para juzgar. Dios utiliza a las serpientes para juzgar.

Números 21:6, Zalmona  (serpientes ardientes); el pueblo se desanimó, no quiso seguir al Señor y Jehová envió serpientes ardientes que los atacaban. Dios utiliza serpientes. Dios ha utilizado los osos para juzgar. 2 Reyes 2:24; ¿recuerdan aquellos que se burlaban de Eliseo, que se mofaban de él, que le decían: calvo, calvo? Entonces ¿qué les pasó? Salieron dos osos y tomaron cuenta de ellos; osos que Dios usa para juzgar.


En 2 Reyes 17:25, Dios usa leones para juzgar; dice que con ocasión del cautiverio del reino del norte, de Israel, el pueblo del Señor fue sacado de Samaria, y el rey de Asiria trajo a los pobladores de Asiria para morar en aquellos lugares, y como ellos no seguían al Señor, venían leones y los visitaban y los devoraban de manera que empezaron a decir: ¿Qué pasa, por qué hay leones? Hasta que se les encendió la lamparita; porque esta gente que vino de Asiria, de Babilonia, no guardan las palabras del Dios de esta tierra; entonces mandaron a llamar los sacerdotes para que les enseñara la ley, y para que los dejaran en paz; fue en el tiempo del origen de los samaritanos. Dios juzga también con leones.


Jeremías 15:3. Dios juzga con perros; ahora la raza dobermann. Vamos a leerlo en Jeremías 15:3. Dice el Señor: “Y  enviaré sobre ellos cuatro géneros de castigo, dice Jehová: espada para matar, y perros para despedazar, y aves del cielo y bestias de la tierra para devorar y destruir”. Castigo del Señor: “perros para despedazar, y aves del cielo y bestias de la tierra para devorar y destruir”. Podemos leer también sobre las aves y las fieras. Jeremías 12:9: “¿Es mi heredad para mi como ave de rapiña de muchos colores? ¿No están contra ella aves de rapiña en derredor? Venid, (dice Dios a las aves de rapiña) reuníos, vosotras todas las fieras del campo, venid a devorarla”. Dios convoca a las fieras para devorar a los infieles.

Vamos a seguir viendo Jeremías 16:4:: “De dolorosas enfermedades morirán; (ahí está el caballo amarillo) no serán plañidos ni enterrados; serán como estiércol sobre la faz de la tierra; con espada (caballo rojo) y con hambre (caballo negro) serán consumidos, y sus cuerpos servirán de comida a las aves del cielo y a las bestias de la tierra”. Cuarto caballo: “Sus cuerpos servirán de comida a las aves del cielo y a las bestias de la tierra”. Jeremías 19:7: “Y desvaneceré el consejo de Judá y de Jerusalén en este lugar, y les haré caer a espada delante de sus enemigos, y en las manos de los que buscan sus vidas; y daré  sus cuerpos para comida a las aves del cielo y a las bestias de la tierra”. Dios sigue hablando en ese mismo sentido.


Vamos a ver ahora a Ezequiel 5:17: “Enviaré, pues, sobre vosotros hambre, (caballo negro) y bestias feroces que te destruyan; y pestilencia (ahí está el caballo amarillo) y sangre pasarán por en medio de ti, y enviaré sobre ti espada (caballo rojo). Yo Jehová he hablado”. Sigamos en Ezequiel 14:15,21. El 15 dice: “15Y si hiciere pasar bestias feroces por la tierra y la asolaren, y quedare desolada de modo que no haya quien pase a causa de las fieras, 16y estos tres varones estuvieren en medio de ella, (¿cuáles tres? Noé, Daniel y Job) vivo yo, dice Jehová el Señor, ni a sus hijos ni a sus hijas librarían; ellos solos serán librados, y la tierra quedará desolada”. Ni a los hijos de Noé, de Job y de Daniel, Dios libraría de las fieras si no son fieles; ellos se librarían, pero no sus familias si son infieles. ¡Cosa delicada! El versículo 21 también dice lo mismo: “Por lo cual así ha dicho Jehová el Señor: ¿Cuánto más cuando yo enviare contra Jerusalén mis cuatro juicios terribles, espada, hambre, fieras y pestilencia, para cortar de ella hombres y bestias?”


Países afectados por el juicio de las fieras
Ahora, voy a llamarles la atención a algo. Ustedes lo pueden volver a ver aquí en Apocalipsis 6:8: “Y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra”. Dios no le dio potestad a este caballo sobre toda la tierra, sino sobre la cuarta parte; o sea que hay una cuarta parte de la tierra donde se concentrará mayormente el juicio de espada, de mortandad, de hambre, de pestilencia y de estas fieras de la tierra; en cualquier parte puede suceder, pero Dios mencionó algunos lugares específicos, porque aquí mencionó en general el juicio; primeramente para con el Israel infiel; pero Dios mencionó algunas naciones específicas proféticamente a las cuales el juicio de las fieras les vendría; aunque este caballo cabalga en general en la historia de la Iglesia, en toda la historia de la humanidad, desde Cristo para acá; claro que antes también, pero ahora Cristo dice de qué manera las cosas van a ser sometidas a sus pies; dice que la cuarta parte será azotada; entonces vamos a ver cuáles son las regiones específicas donde Dios les enviará juicio específico de fieras. Claro que eso puede suceder en cualquier parte; ¿cuánto más sucederá especialmente donde Dios lo mencionó de manera específica?

Además del Israel infiel, Dios mencionó específicamente a Egipto, a Etiopía y a Gog; esos son los tres lugares que están destinados a la mayor proliferación de fieras: Egipto, Etiopía y Gog. Claro que cuando la Biblia llama Etiopía, no es lo que hoy es el país de Etiopía, que está dividido en Eritrea, Sudan, sino que se refiere al Africa negra, que es lo que se llama Cus de Etiopía; de ahí surgieron las otras naciones, y justamente allí hay muchas fieras, ¿verdad? Y allá justamente es donde están los mayores parques naturales. Bueno, los están criando para el tiempo del fin.


Profecías contra Egipto
Vamos a ver cuáles son esos versículos de Egipto, Etiopía y Gog. Con respecto a Jerusalén y Judá, que fueron infieles, pero eso ya lo hizo.

Segundo Egipto, y entonces Etiopía o el África negra y Gog, o sea Rusia; los países del norte de Europa y del Norte de Asia. El de Egipto lo podemos ver en Ezequiel 29; todo el capítulo 29 son profecías contra Egipto. En el versículo 5 dice: “5Y te dejaré en el desierto a ti y a todos los peces de tus ríos; (¿saben ustedes que la nueva era proviene de Egipto? Exactamente es la religión de Isis y Osiris, que es la base de la nueva era) sobre la faz del campo caerás; no serás recogido, ni serás juntado; a las fieras de la tierra y a las aves del cielo te he dado por comida. 6Y sabrán todos los moradores de Egipto que yo soy Jehová, por cuanto fueron báculo de caña a la casa de Israel”. Ahí explica las razones: fueron báculo de caña a Israel. Israel en vez de apoyarse en Dios se quiso apoyar en Egipto como en una caña; se quebró la caña y se enterró la caña. “A las fieras de la tierra y a las aves del cielo te he dado por comida”.


También en Ezequiel 32:4, habla Dios a Egipto. Todas las profecías de los capítulos 29, 30, 31, 32 de Ezequiel, son profecías contra Egipto; y en el capítulo 32:4, Dios sigue hablándole a Egipto. Para constatar que es de Egipto que habla, miren lo que dice el verso 2: “Hijo de hombre, levanta endechas sobre Faraón rey de Egipto”. Todo, desde el 29 hasta el 32, son profecías sobre Egipto; pero en el 4 dice: “Y te dejaré en tierra, (noten, confirmando la otra profecía) te echaré sobre la faz del campo, y haré posar sobre ti todas las aves del cielo y saciaré de ti a las fieras de toda la tierra”. Egipto, de manera específica, es mencionado para juicio con fieras.


Profecías contra Etiopía
El de Etiopía podemos verlo en Isaías 18:6; cuando la Biblia habla de Etiopía se refiere a aquella raza de los negros fuertes, de los etíopes, de los cusitas que ahora son varias naciones; en aquel tiempo se llamaban los etíopes. Dice el versículo 6: “Y serán dejados todos para las aves de los montes y para las bestias de la tierra; sobre ellos tendrán el verano las aves, e invernarán todas las bestias de la tierra”. ¡Cosa delicada! Pero ¿quién está hablando aquí? Dios; por eso no podemos pasar esas frases de las bestias de la tierra así tan rápido, tenemos que seguirlas con cuidado.

Profecías contra Gog

Y el de Gog. Vamos a Ezequiel 39. Gog es como decir el líder de Rusia y los países asociados con Rusia. Tienen un plan para venir contra Israel; entonces Dios tiene un castigo por haber planeado ese plan; y vamos a ver eso aquí en el capítulo 39:4,17. En el 1 dice: “1Tú, pues, hijo de hombre, profetiza contra Gog”. Ya saben que Gog es la cabeza de los reinos del norte; Magog es uno de los hijos de Jafet que poblaron lo que hoy es Rusia; los hermanos de Magog fueron Mesec, que hoy es Moscú, y Tubal, que hoy es Tobolks. Entonces dice acá en el verso 4: “Sobre los montes de Israel caerás tú y todas tus tropas, y los pueblos que fueron contigo; a aves de rapiña de toda especie, y a las fieras del campo, te he dado por comida”. No para que ellos coman fieras, sino para que las fieras se los coman a ellos; y en el versículo 17 sigue hablando la misma profecía, así: “17Y tú, hijo de hombre, así ha dicho Jehová el Señor: Di a las aves (Ezequiel tenía que hablar a las aves: aves, en nombre de Dios; Ezequiel, tú, tú di a las aves) de toda especie, y a toda fiera del campo: Juntaos, y venid; reuníos de todas partes a mi víctima que sacrifico para vosotros, un sacrificio grande sobre los montes de Israel; y comeréis carne y beberéis sangre. 18Comeréis carne de fuertes, y beberéis sangre de príncipes de la tierra; de carneros, de corderos, de machos cabríos, de bueyes y de toros, engordados todos en Basán. 19Comeréis grosura hasta saciaros, y beberéis hasta embriagaros de sangre de las víctimas que para vosotros sacrifiqué. 20Y os saciaréis sobre mi mesa, de caballos y de jinetes fuertes y de todos los hombres de guerra, dice Jehová el Señor”. Cosa bastante seria, ¿verdad, hermanos? Profecías del Señor.


Convocación en Isaías
Veamos esta convocación de Dios en Isaías 56:9, que dice: “Todas las bestias del campo, todas las fieras del bosque, venid a devorar”. Eso lo está diciendo Dios. Ahora, ustedes dicen: Hermano Gino, pero usted está leyendo todo del Antiguo Testamento. Bueno, entonces vamos a ver en el Nuevo. Vamos a Apocalipsis; no es este que estamos leyendo del 6, sino más adelante; porque todo el Apocalipsis consuma la Biblia. Apocalipsis 19:17,18,21: “17Y vi un ángel que estaba en pie en el sol, y clamó a gran voz”. ¡Qué cosa! Un ángel en el sol; parece que fuera una cuestión ecológica, ¿verdad? Calor, úlceras; claro, eso tiene repercusiones en la naturaleza, en la ecología “Un ángel que estaba de pie en el sol, y clamó a gran voz, diciendo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: Venid, y congregaos a la gran cena de Dios, 18para que comáis carnes de reyes y de capitanes, y carnes de fuertes, carnes de caballos y de sus jinetes, y carnes de todos, libres y esclavos, pequeños y grandes”. Después de hablar de la destrucción de la bestia y del falso profeta, dice el verso 21: “Y los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos”. Qué cosa seria, ¿verdad, hermanos?

Vamos a leer Oseas 13:8: “Como osa que ha perdido los hijos los encontraré, y desgarraré las fibras de su corazón, y allí los devoraré como león; fiera del campo los despedazará”. Entonces, noten cómo Dios explica sobre las fieras devorando; es un lenguaje de Dios tratando con las fibras del corazón de la gente. Vuelvo a leer el versículo para que vean que ese permiso que Dios le da a estos animales para destruir es un lenguaje que Dios está utilizando para convertir nuestro corazón. Vuelvo y leo: “Como osa que ha perdido los hijos (el Señor se compara como  una osa que  perdió sus hijos; Él creó y la gente se le fue; como dijo Juan de Jesús: “A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron” [Jn. 1:11]; entonces ¿qué hace la osa?) los encontraré, y desgarraré las fibras de su corazón, y allí los devoraré como león; (el Señor se compara Él como una osa y como un león) fiera del campo los despedazará”. Cuando las fieras despedazan, eso quiere decir que Dios está actuando como una osa que le quitaron sus hijos, ¿amén?  o como lo que dice aquí, como león que desgarra las fibras de su corazón. El corazón es duro; no está con Dios, Dios perdió sus hijos como la osa perdió los suyos; entonces Dios tiene que actuar de esta manera para tratar con las fibras de nuestro corazón; hay que entender a Dios, por qué Dios permite estas cosas tan terribles,

Salmo 79:2; allí hay otra razón divina; también está en el Salmo 80:13, vamos a leer los dos juntos porque están relacionados. En el 79:2 Dios dice lo que hicieron estas naciones; desde el 1: “1Oh Dios, vinieron las naciones a tu heredad; han profanado tu santo templo; redujeron a Jerusalén a escombros. 2Dieron los cuerpos de tus siervos por comida a las aves de los cielos, la carne de tus santos a las bestias de la tierra. 3Derramaron su sangre como agua en los alrededores de Jerusalén, y no hubo quien los enterrase”. Aquí Dios está diciendo lo que las naciones hicieron con su pueblo; antiguamente con Israel y también en el Nuevo Testamento con la Iglesia. En los jardines de Nerón quemaban a los santos vivos como antorchas, alumbraban los jardines del emperador con antorchas vivas; santos quemados y luego dejaban que las aves se los comieren; los hombres hicieron esto primero; entonces Dios les pagará con la misma moneda.

Miremos en Salmo 80:13; estos dos versos tienen que ir juntos. Viene hablando de la viña del Señor, y dice: “La destroza el puerco montés, y la bestia del campo la devora”. Por cuanto hicieron esto con sus pequeñitos, entonces Dios le dice a ese caballo amarillo: Erkou, anda, cabalga; y por eso cabalga; Dios da razones en la Biblia.

Voy a terminar con un verso, porque no puedo leerlos todos.

Deuteronomio 32:24,25, que aparece en esa oración final de Moisés; aparece en el cántico de Moisés. Dice: “24Consumidos serán de hambre, y devorados de fiebre ardiente y de peste amarga; diente de fieras enviaré también sobre ellos, con veneno de serpientes de la tierra. 25Por fuera desolará la espada, y dentro de las cámaras el espanto; así al joven como a la doncella, al niño de pecho como al hombre cano”. Dios da las razones en el contexto del pasaje, y es la infidelidad.


Un rápido recuento
Hagamos un rápido recuento para terminar. ¿Qué animales envía Dios? Avispas, moscas, ranas, orugas, langostas, serpientes, tábanos, que no lo leímos y está en Josué 24:12, osos, leones, perros, aves, bestias feroces; todo eso envía el Señor; y luego otra cosa que debemos tener en cuenta: ¿porqué Dios permite mortandad? ¿Por qué razones? Por irritarlo, por no creerle, por prevaricar, por llamar la maldición, por la maldad de Baal-peor, por mirar en el arca, por la idolatría, por los deseos desordenados. ¿Para qué la permite? Para que la gente se vuelva a Dios. Esas son las cosas que necesitamos tener claras.

Otro resumen: la cuarta parte de la tierra será juzgada principalmente con eso; esto puede venir en cualquier parte, pero Dios mencionó cuatro naciones específicas a las que les sucedería: primero, Israel mismo; Dios trató con Israel así por serle infiel.

Segundo, con Egipto; tercero con Etiopía; cuarto con Gog. Entonces cuando dice aquí: la cuarta parte de la tierra, ya sabemos a que se está refiriendo. Entonces, leamos el versículo para terminar ya con todos los versos que leímos; van a quedar con más sentido estos dos versículos. Apocalipsis 6:7-8: “7Cuando abrió el cuarto sello, (cuando el Cordero lo abrió) oí la voz del cuarto ser viviente, (aquel que era como un águila volando, aquel que ve más allá de lo que se ve a primera vista) que decía: Ven (o ve, o anda, o echa a andar, erkou). 8Y miré, y he aquí un caballo clorós, (verde pálido, amarillento, lívido) y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, (tánatos) y el Hades le seguía; (eso será, Dios mediante, tema del próximo capítulo) y le fue dada potestad (a este caballo de la muerte) sobre la cuarta parte de la tierra, (durante los sellos es apenas la cuarta parte; en las trompetas es la tercera parte, y si usted ve ya para las copas, que está también en Zacarías, las dos terceras partes de la tierra; sólo un tercio sobrevivirá; y aquí dice que al cuarto caballo le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra) para matar con espada, con hambre, con mortandad y con las fieras de la tierra”.


Yo pienso que todos estos versos que leímos, aunque saltamos algunos, después ustedes los que tomaron nota revísenlos en sus casas, porque es necesario ver todas las cosas juntas para entender al Señor y para entender la palabra y no estar dormidos. El Señor los bendiga. Gracias, Señor. ☐

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